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Los tips definitivos para hacer tu propio injerto de limonero en el jardín

Hacer crecer un nuevo limonero es posible, siguiendo el paso a paso que detallamos a continuación.

Los limoneros son uno de los árboles que no pueden faltar en ningún jardín. Sus frutos son de los más solicitados en el mercado, por su jugo de sabor ácido y extrema fragancia. Por ello, cada vez son más las personas que prefieren cultivar su propio limonero en casa, ya sea a partir de semillas o realizando un injerto casero. 

La alternativa del injerto es una de las mejores opciones para tener un limonero en casa, de forma sencilla y rápida. Se trata de un método de propagación vegetativa artificial que consiste en unir una porción de tejido de la planta con otra ya asentada, de tal modo que el conjunto de ambos crezca como un solo organismo. Si quieres realizar un injerto de limonero, aquí detallamos el paso a paso.

FOTO: SHUTTERSTOCK

Paso a paso para hacer el injerto

De acuerdo con el sitio Portal Frutícola, la mejor época para realizar el injerto de limonero es entre primavera y otoño, puesto que “la corteza del patrón se puede desplegar con bastante facilidad y el árbol se encuentra en estado de crecimiento activo, donde la savia fluye correctamente”. Por supuesto, hay que corroborar que ambos árboles estén sanos. 

  • Prepara una navaja o herramienta afilada y desinfectarla con alcohol.
  • Los jardineros del mismo sitio recomiendan realizar un corte en forma de T en el patrón o portainjertos, y separar la corteza.
  • “Para hacer el escudete se tiene que realizar un corte longitudinal de unos 3 cm, de abajo hacia arriba y alrededor de la yema, y otro corte en sentido transversal para separar el escudo. Introducimos el escudete en el corte en forma de T y lo ajustamos al máximo”, aconsejan desde el sitio de jardinería.
  • Una vez que dejemos descubierta la capa verde de abajo de la corteza, podremos ir preparando el injerto de limonero.
  • Finalmente, ajustaremos el injerto al portainjerto y lo cubriremos con plástico u otro elemento que pueda protegerlo, por encima y por debajo de la yema. De esta forma, estaremos evitando “que entren insectos en la herida o se infecte con algún microorganismo dañino, como bacterias u hongos”.