ver más

Los cuatro consejos para que tu lavanda esté radiante en el jardín

Es una planta de fácil cuidado, pero hay que tener en cuenta ciertos detalles para que crezca vigorosa.

La lavanda es una de las plantas que no puede faltar en el jardín. Se trata de una planta aromática exquisita que además tiene muchas propiedades. Lo cierto es que para poder mantenerla radiante se necesita tener en cuenta algunos consejos que son clave para su supervivencia. 

Los aficionados al jardín señalan que la lavanda es una planta de pleno sol. Sin embargo, hay que tener cuidado cuando está en maceta para que la luz solar no la termine secando. Lo ideal es que la luz solar llegue a la planta y no a la maceta para que no tenga problemas en el futuro.

Por otra parte, es una planta a la que le gusta el riego corto y moderado, es decir no mucha cantidad. Nunca hay que regarla directamente sobre las hojas, sino que el agua debe caer sobre el sustrato porque se trata de una planta que es propensa a contagiarse hongos e infecciones fúngicas.

Además, la lavanda es una planta que en ningún momento de su vida necesita ser abonada ni fertilizada. Es decir que no necesita de ningún producto químico o técnica natural para sobrevivir. Solamente hay que seguir los consejos mencionados anteriormente y la planta vivirá feliz y radiante todo el año.

Hay que seguir los consejos para mantenerla. Fuente: Shutterstock.

Para los que no conocen mucho sobre la lavanda se trata de una planta que tiene propiedades relajantes, cosméticas y medicinales. También se utiliza en aromaterapia. Actúa como sedante para conciliar el sueño, es antiinflamatoria, antiséptica y cicatrizante y antiespasmódica, entre otras propiedades que la destacan.