"Lo ve todo": la NASA lanzó el telescopio que observará 2.000 millones de galaxias
El nuevo observatorio de la NASA puede observar un campo 100 veces mayor que el Hubble y estudiará miles de millones de galaxias, exoplanetas y la misteriosa energía oscura.
La NASA lanzó el telescopio Nancy Grace Roman a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy.
EFELa NASA lanzó este domingo al espacio uno de los proyectos científicos más ambiciosos de los últimos años. El telescopio Nancy Grace Roman despegó a las 7:26, hora del este de Estados Unidos, desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX. Su objetivo será observar enormes regiones del cosmos. La misión científica prevista inicialmente es para cinco años.
Roman viajará ahora hacia el punto de Lagrange L2, una región situada a unos 1,6 millones de kilómetros de la Tierra donde también opera el telescopio James Webb. El trayecto demandará poco más de tres meses y, una vez instalado, comenzará su misión.
Una de las grandes diferencias respecto del Hubble será su capacidad para observar enormes porciones del cielo de una sola vez. Roman ofrecerá una resolución similar, pero con un campo de visión alrededor de 100 veces mayor. Un relevamiento de la Vía Láctea que al Hubble podría llevarle cerca de un siglo podrá completarse con Roman en apenas un mes.
El telescopio Nancy Grace Roman pone a prueba el modelo del universo
Uno de sus principales trabajos será estudiar la materia oscura y la energía oscura, dos componentes invisibles que representan la enorme mayoría del contenido del universo. Roman observará más de 2.000 millones de galaxias y permitirá construir uno de los mapas tridimensionales del cosmos más completos realizados hasta ahora. Con esos datos, los astrónomos intentarán reconstruir cómo cambió la expansión del universo a lo largo de miles de millones de años.
La misión también podría aportar información decisiva sobre la llamada “tensión de Hubble”. Las mediciones del ritmo actual de expansión del universo no coinciden completamente con las predicciones obtenidas a partir del universo temprano. Esa diferencia mantiene abierto uno de los grandes debates de la cosmología: si existe algún problema en las mediciones o si el modelo utilizado actualmente necesita incorporar nueva física. Roman permitirá poner esas hipótesis a prueba con una cantidad de información sin precedentes.
Otro de los grandes objetivos será la búsqueda de mundos fuera del Sistema Solar. Los relevamientos del observatorio podrían descubrir alrededor de 100.000 nuevos exoplanetas, mientras que su coronógrafo permitirá bloquear gran parte del brillo de determinadas estrellas para estudiar con mayor precisión los planetes que orbitan a su alrededor. También se espera que fenómenos difíciles de detectar actualmente, como agujeros negros aislados o estrellas de neutrones, aparezcan con mucha mayor frecuencia en sus observaciones.
La cantidad de información que generará será gigantesca. Roman podrá producir alrededor de 11 terabytes de datos por día, un volumen comparable a descargar unas 350 películas en resolución 4K cada 24 horas. Para mostrar una sola imagen completa de uno de sus grandes relevamientos serían necesarias más de medio millón de pantallas 4K, suficientes para cubrir unas 45 manzanas de Manhattan.
Durante sus primeros cinco años, uno de sus focos estará puesto en el centro de la Vía Láctea, una región que llegará a observar cada 12,5 minutos. Después, la NASA podrá modificar las prioridades del telescopio de acuerdo con los descubrimientos realizados. El observatorio lleva el nombre de Nancy Grace Roman, la primera astrónoma jefe de la agencia estadounidense y una de las figuras que impulsó el desarrollo de los grandes telescopios espaciales.