Limpieza natural: el truco con cáscaras de naranja que arrasa con la grasa
Un truco casero y económico para reemplazar productos químicos en la limpieza de cocina, baño y otras superficies.
Tu propio desengrasante natural en pocos pasos. Foto: Archivo
Cada vez más personas buscan dejar de lado los productos químicos de limpieza y optan por soluciones caseras, más económicas, efectivas y sin componentes agresivos. En este sentido, los cítricos como la mandarina o la naranja se convirtieron en aliados clave a la hora de desinfectar y combatir la grasa acumulada en superficies del hogar.
Una de las formas más prácticas y populares de aprovechar sus propiedades es preparando un desengrasante natural. Con unos pocos ingredientes que seguro ya tenés en casa, podés crear un limpiador multiuso libre de químicos.
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Cómo hacer un desengrasante con cáscaras de naranja
El primer paso es juntar cáscaras de naranja (también podés usar mandarina) y dejarlas secar al sol durante algunos días. Esto permite que pierdan la humedad y activen mejor sus aceites naturales. Cuando estén bien secas, colocalas dentro de un frasco de vidrio y cubrilas con vinagre blanco.
Luego, dejá que la mezcla repose en un lugar oscuro durante dos semanas. El vinagre actuará como desinfectante, mientras que las cáscaras liberarán sus componentes limpiadores y aromáticos. Pasado ese tiempo, colá la preparación y volcala en un pulverizador.
Este líquido sirve para limpiar la cocina, las mesadas, el horno, azulejos y hasta pisos. Su acción desengrasante es efectiva y mucho más amigable con el ambiente y con la salud de quienes conviven en casa. Además, el aroma cítrico que deja es mucho más agradable que el del vinagre solo.
Si querés potenciar aún más su perfume y sumar poder antibacterial, podés agregar unas gotas de aceite esencial de limón, lavanda o árbol de té. Así tendrás un producto casero, económico y muy eficaz.



