La joya británica en Netflix que no te podes perder este fin de semana
Ambientada en la Inglaterra previa al conflicto mundial, esta historia en Netflix sobre un descubrimiento arqueológico mezcla emoción íntima y belleza visual.
Esta película de Netflix es ideal para ver este fin de semana.
NetflixHay películas de Netflix que funcionan como una máquina del tiempo: vestuario impecable, paisajes que parecen cuadros y conflictos humanos que siguen doliendo igual, aunque hayan pasado décadas. El cine de época sostiene esa magia desde hace años y, cuando acierta, deja títulos que se vuelven referencia.
Esto puede ser por dirección artística, actuaciones sólidas y una atmósfera que lo envuelve todo. En ese linaje entran adaptaciones literarias y dramas históricos que encontraron público global, con una mezcla difícil de lograr: precisión en los detalles y emoción que no se siente acartonada.
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El legado de los grandes romances históricos
En 1985, “Memorias de África” elevó el listón del género. La película, inspirada en los recuerdos de Karen Blixen, combinó épica romántica con una puesta en escena deslumbrante. Con Sydney Pollack detrás de cámara y Meryl Streep junto a Robert Redford al frente, el film se quedó con siete premios Oscar, entre ellos mejor película y mejor dirección. Su impacto fue más allá de la taquilla: la imagen de Kenia en pantalla impulsó el interés turístico por los safaris y contribuyó al crecimiento de la hotelería local, convirtiendo la experiencia visual en un fenómeno cultural.
Un hallazgo real en la antesala de la guerra
La propuesta que hoy vuelve a encender esa fascinación se llama “La excavación” y está disponible en Netflix. El relato se ubica en la Inglaterra de fines de los años treinta, cuando el clima social ya presiente el quiebre que se avecina. Allí, Edith Pretty (Carey Mulligan), una viuda de buena posición, decide investigar unos montículos funerarios en su propiedad y contrata a Basil Brown (Ralph Fiennes), un arqueólogo aficionado con formación mayormente autodidacta. A medida que avanzan las tareas, la tierra revela un descubrimiento decisivo, mientras la historia se concentra en vínculos, silencios y pérdidas que se vuelven más intensos bajo la sombra de la época.
La película está basada en la novela superventas de John Preston y destaca por su tono contenido, casi melancólico, que evita el golpe bajo. No busca impresionar a los gritos: construye tensión con gestos mínimos, con miradas que dicen más que los diálogos y con un sentido del tiempo que acompaña el trabajo meticuloso de la excavación. Esa combinación de drama personal e interés histórico la convirtió en una de las producciones más comentadas dentro del catálogo de dramas británicos recientes.
Una película con elogios, nominaciones y frases que la definen
“La excavación” recibió reconocimiento por su elenco y por la calidad de su producción. Entre otros elogios, obtuvo una nominación a mejor película británica en los BAFTA, y la crítica subrayó el diseño de arte, la recreación de época y una música que refuerza el clima emocional. El Wall Street Journal resumió ese espíritu con una línea contundente: “Me alegro de que se haya hecho con tanta inteligencia y respeto por los detalles del descubrimiento”.
El director Simon Stone también explicó el enfoque que buscó para esta historia: “La película es una pieza de época, pero los sentimientos atemporales que encierra están perfectamente adaptados a esta era moderna”. Ralph Fiennes, por su parte, contó que el guion le generó una duda inicial: “No estaba seguro de si eran personas reales o ficticias… Luego investigué rápidamente y descubrí que eran reales”. Y agregó qué lo atrapó del personaje: “Me entusiasmó este hombre… autodidacta, muy inteligente”. Con esas claves, la cinta se instala como un drama de época sobrio, emocionante y difícil de soltar.

