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La esponja de cocina es un nido de bacterias: el truco diario para limpiarla

La forma correcta de limpiar la esponja para que no acumule hongos y bacterias. Así debes desinfectarla todos los días.


Parece limpia, pero no lo está. La esponja de lavar platos acumula restos de comida, humedad y grasa durante horas. Ese ambiente es perfecto para bacterias y hongos. Expertos alertan que una esponja usada guarda millones de microorganismos y hasta malos olores. Por eso, desinfectarla a diario es un hábito.

Cómo eliminar bacterias de la esponja

Estudios y especialistas en higiene explican que las esponjas son uno de los objetos más contaminados de la cocina. Un análisis realizado en Alemania encontró hasta 362 tipos de bacterias en esponjas usadas.

Es importante cambiar la esponja de cocina cada cierto tiempo Foto: Shutterstock
Es importante cambiar la esponja de cocina cada cierto tiempo Foto: Shutterstock

El problema aparece por una mezcla peligrosa: humedad constante, restos de comida y calor. Ahí crecen bacterias como Moraxella o Serratia, relacionadas con malos olores e infecciones.

Uno de los métodos más usados para desinfectarla es el microondas. Primero hay que mojar bien la esponja. Luego se coloca uno o dos minutos a máxima potencia. El calor ayuda a eliminar gran parte de los microorganismos. Eso sí: jamás debe tener partes metálicas porque existe riesgo de incendio.

Otra opción efectiva es sumergirla en agua con lavandina diluida durante cinco minutos. Después hay que enjuagarla muy bien antes de volver a usarla. Algunos expertos también recomiendan agua oxigenada o lavavajillas con ciclo caliente.

Se puede desinfectar la esponja utilizando una fruta. Foto: Shutterstock

Se puede desinfectar la esponja. Foto: Shutterstock

Además de desinfectarla, hay un detalle que muchos olvidan: secarla. Dejarla mojada dentro de la pileta acelera la aparición de bacterias. Lo mejor es escurrirla y guardarla en un lugar ventilado.

Los especialistas recomiendan cambiar la esponja cada dos o tres semanas. Si se usa para limpiar carne cruda o alimentos húmedos, conviene reemplazarla antes.