Jardinería: la flor dorada de la medicina natural para preparar una pomada curativa
La caléndula es una planta que tiene propiedades medicinales, especialmente para la piel. Es fácil de mantener y preparar la crema.
Una flor con propiedades curativas. Fuente: Shutterstock.
wikimedia.orgLos que se dedican a la jardinería en ocasiones eligen algunas plantas, que además de decorar, aportan beneficios medicinales y mejoran la salud. Es el caso de la caléndula, que con sus pétalos vibrantes es más que una flor ornamental.
Jardinería: propiedades de la caléndula
La planta es valorada desde la antigüedad por sus propiedades medicinales, sobre todo en el ámbito de la dermatología para el cuidado de la piel. Es un tesoro natural con muchos beneficios para la salud.
La caléndula tiene una acción antiséptica que previene infecciones en las heridas, cortes y lastimaduras. Es ideal para que la piel esté limpia y protegida. También la planta es regenerativa capaz de lograr la regeneración celular. Es una aliada para la cicatrización.
Preparación
La forma más utilizada para aprovechar las propiedades de la planta es preparando un ungüento. En primer lugar, se dejan secar las flores y se colocan en un lugar ventilado, oscuro y seco hasta que estén deshidratadas.
Una vez que las flores están secas se necesita un aceite de base como el de oliva o de almendras y un frasco limpio. Se llena el frasco con las flores y se cubren por completo con aceite. Transcurrido el tiempo de maceración se filtra el aceite con una gasa para separar los restos de las flores.
En tanto, para poder darle consistencia al ungüento se necesita cera de abeja. Cada 100 ml de aceite de caléndula hay que usar 15 gramos de cera de abeja. Luego se calienta a fuego bajo o a baño maría y se añade la cera removiendo hasta que se derrita y se integre con el aceite. Sin dudas, es una de las plantas que hay que tener en el jardín.