Jardinería: cuándo y cómo podar el jazmín para estimular su floración
Septiembre marca el momento clave para la poda del jazmín, una tarea de jardinería esencial para asegurar una floración abundante.
Consejos de jardinería para el jazmín. Foto: Shutterstock
El jazmín es una planta con un aroma inconfundible, sinónimo de la llegada de la primavera. Septiembre se presenta como el momento ideal para podarlo y estimular así una floración abundante. Sin embargo, para realizar esta tarea de jardinería con éxito hay que tener en cuenta ciertos aspectos según cada variedad.
El momento ideal según el tipo de jazmín
El momento exacto para podar depende directamente de la variedad que tengamos en casa. Para los llamados jazmines de verano, el momento de intervenir es al finalizar el invierno o al inicio de la primavera, cuando el riesgo de heladas ya pasó y comienzan los días cálidos. Esto permite eliminar las ramas dañadas por el frío y activar la aparición de nuevos brotes.
Entre los más conocidos se encuentran el Jasminum officinale, el jazmín real o español (Jasminum grandiflorum), el jazmín estrellado (Trachelospermum jasminoides) y el jazmín del Cabo (Gardenia jasminoides).
Por otro lado, para los jazmines de invierno lo aconsejable es podarlos inmediatamente después de su floración, habitualmente a finales del invierno o principios de la primavera. Resulta clave evitar cortar las yemas sanas, ya que de ellas saldrán las futuras flores. El ejemplo más representativo de esta variedad es el jazmín amarillo (Jasminum nudiflorum).
Qué tener en cuenta al podar el jazmín
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Desinfectar las herramientas: limpiar las tijeras de podar con alcohol antes de empezar previene la transmisión de hongos y bacterias entre ramas.
Eliminar la madera muerta: cortar las ramas secas, enfermas o dañadas para evitar que la planta pierda energía en tejido sin vida.
Despejar el centro de la planta: retirar los tallos que se cruzan internamente para favorecer el paso de luz y la circulación de aire, lo que estimula un crecimiento parejo.


