Jardín: la planta que es fácil de cuidar y tiene flores con un rico perfume
Existen diferentes plantas que pueden resultar ser muy decorativas en los hogares. Algunas de ellas son trepadoras y cuentan con muchas flores, una de ellas es la planta de clematis.
La planta de clematis florecen, en general, desde la primavera hasta finales del verano. Al mismo tiempo, son plantas herbáceas, leñosas y las hojas se dividen en tres foliolos y de tonos de verde que se aclaran u oscurecen en función de cuánto sol reciben. Sin dudas son ideales para tener en el jardín.
La flor se caracteriza por tener un rico perfume, similar al jazmín. La planta puede alcanzar a hasta 5 metros, por lo que son una alternativa para decorar muros, árboles o pérgolas. Las flores de la clematis vienen en una amplia gama de colores, incluyendo azul, púrpura, rosa, rojo, blanco y amarillo.
Dependiendo de la variedad, las clematis pueden florecer en primavera, verano o principios de otoño. Algunas variedades incluso pueden tener dos épocas de floración.
Cómo cuidar la flor de clematis
La planta de flor de clematis se debe cultivar cerca de una superficie vertical por la que puede trepar sea una celosía o cualquier otra estructura. Al mismo tiempo, se puede plantar en macetas. Debe ser alto y con un buen drenaje.
Por otro lado, le gusta estar al sol, pero puede crecer en semisombra. Además, prefieren un suelo bien drenado y fértil. Es recomendable añadir compost o materia orgánica al suelo antes de plantar.
Hay que mantener el suelo húmedo, pero evita el encharcamiento, ya que un exceso de agua puede provocar la pudrición de las raíces.