Insomnio: qué sucede en nuestro cuerpo al dormir poco
El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en las personas. A pesar del cansancio que se sienta, la imposibilidad de conciliar el sueño está al acecho cada noche. También hay quienes se despiertan a mitad del descanso, luego de una lucha por quedarse dormidos, y les cuesta volver a cerrar los ojos nuevamente. Por otra parte, están las personas que sufren de hipersomnia, es decir, que duermen muchas horas pero no descansan bien, ya que al día siguiente no tienen energía como si no hubiesen cerrado un ojo en toda la noche.
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Todos los trastornos del sueño pueden estar asociados a una causa como el estrés, ansiedad, depresión, consumo de sustancias como el alcohol o medicamentos antes de dormir, sedentarismo, hasta hay especialistas que afirman que pueden ser un síntoma de algún trastorno de salud mental. Las consecuencias también son graves: falta de atención y de memoria, poca energía y, a la larga, se los asocia con una mayor probabilidad de padecer enfermedades como la diabetes o las cardiovasculares. Por todo esto, tratar el insomnio o cualquier otro trastorno del sueño, es primordial para la salud de las personas.
¿Qué pasa en nuestro organismo si dormimos poco?
Diversos estudios afirman que una persona adulta debería dormir entre 7 u 8 horas diarias. De otra forma, el organismo puede sufrir diversas consecuencias. De esto habla el científico especialista en sueño Matt Walker, en su charla TED titulada “Dormir es tu superpoder”. A lo largo del video, el conocedor va detallando todo lo que nos ocurre al dormir mal.
"Los hombres que duermen 5 horas por noche tendrán un nivel de testosterona equivalente al de alguien 10 años mayor que ellos. Por lo que la falta de sueño hará envejecer a un hombre por una década", asegura el especialista. Además, agrega que lo mismo sucede con el sexo femenino.
Matt también explica que “se necesita dormir después de estudiar para poder retener en tu memoria lo aprendido, y dormir antes de estudiar para poder retener lo que aprenderás”.
Walker, por otra parte, agrega que hay evidencia de que la mala calidad del sueño influye en el declive cognitivo y de memoria en el envejecimiento, y también en casos de Alzheimer.

Finalmente, no dormir bien tiene un impacto negativo en el sistema inmunológico, ya que se reduce la actividad de las células asesinas naturales en un 70%, por lo que se vincula con el riesgo de contraer cáncer.


