Estos son los árboles que jamás hay que plantar por que levantan el piso con sus raíces
Elegir el árbol adecuado para plantar cerca de una casa o en la vereda es una decisión que va más allá de la estética o el tipo de sombra que puede brindar. Algunas especies de árboles, aunque sean visualmente atractivas y tengan buen tamaño, pueden desarrollar raíces muy invasivas que, con el tiempo, terminan destruyendo pisos, veredas y hasta cimientos de construcciones cercanas. Conocer cuáles son estos árboles y entender el impacto de sus raíces es fundamental para evitar problemas estructurales en el hogar y en la vía pública.
Las raíces del sauce, por ejemplo, son superficiales y crecen horizontalmente en busca de agua, lo que las convierte en una amenaza para las tuberías y cimientos cercanos. Este tipo de raíz puede levantar pavimentos y romper instalaciones subterráneas sin que uno lo note hasta que el daño es evidente. Otra especie problemática es el ficus benjamina, cuyas raíces son especialmente invasivas y pueden afectar tanto el suelo urbano como las construcciones cercanas, generando costos de reparación significativos.
El pino es otro árbol que merece especial cuidado. Algunas especies de pinos desarrollan raíces laterales que se extienden mucho más allá de la base del árbol, afectando no solo el suelo cercano, sino también las áreas de alrededor en ambientes urbanos. En una situación similar, el eucalipto, con raíces profundas que se expanden en busca constante de agua, puede causar complicaciones serias cuando se planta en áreas urbanizadas, debido a su potencial para romper cimientos y sistemas subterráneos.
Otros árboles como el álamo y el olmo tienen raíces sumamente agresivas, conocidas por levantar pavimentos y dañar estructuras aledañas en su búsqueda de agua. La higuera, a su vez, posee un sistema radicular extenso y potente que puede extenderse a gran distancia y ocasionar estragos en superficies duras, veredas y construcciones. El fresno, con raíces fibrosas y superficiales, representa otro caso de riesgo cuando se planta en zonas urbanas, debido a su tendencia a causar problemas en la infraestructura subterránea.
Sin embargo, no todos los árboles presentan riesgos tan altos. Existen algunas especies que, debido a su sistema radicular menos invasivo, son alternativas seguras para plantar en jardines y veredas. El arce japonés, de tamaño moderado, es una de ellas. Su sistema de raíces fibrosas no suele causar problemas, y además ofrece una amplia variedad de formas y colores en sus hojas. La magnolia, con sus características flores, es otra opción ideal para espacios urbanos, ya que su sistema radicular es controlado y sus raíces no tienden a levantar superficies duras.
El arce de azúcar también es una opción destacable. Este árbol caducifolio ofrece una sombra densa y sus raíces suelen ser menos invasivas en comparación con otros tipos de arces. La haya, con crecimiento lento y raíces poco profundas, es perfecta para aquellos que buscan plantar en espacios reducidos sin el riesgo de dañar pavimentos. También el liquidámbar, conocido por su follaje otoñal colorido, cuenta con un sistema radicular poco problemático que no suele causar estragos en el suelo.
Además de estos árboles, algunos arbustos grandes como el laurel de indias o el ciprés pueden servir como alternativas. Estas especies no solo son menos invasivas en sus raíces, sino que también ofrecen un aspecto estético atractivo sin poner en riesgo la infraestructura urbana.
Conocer las características de las raíces de cada árbol y elegir en función del entorno no solo protege la estética del lugar, sino que previene grandes gastos en reparaciones futuras. Al plantar, recordar el tipo de suelo y el espacio disponible ayudará a tomar una decisión informada para evitar complicaciones con el tiempo.