¿Es posible comer más y bajar de peso?
La alimentación sana es ardua de incorporar, pero si la naturalizamos en nuestra vida, con las comidas que más nos convienen y las porciones indicadas para no sobrealimentarnos, podemos llegar incluso a bajar de peso y comer más, en diferentes momentos del día.
La clave de esta planificación alimentaria implica adquirir los hábitos saludables para que no nos cueste ingerir esos alimentos relacionados con vegetales, frutas o legumbres, ricos en proteínas , bajos en calorías, que decididamente no nos agradan del todo, pero que nuestro cuerpo agradecerá. En este sentido, te proponemos una lista de alimentos que te permitirán alimentarte más allá del almuerzo y la cena, e incluso perder grasa.
Alimentación sana para comer varias veces e incluso bajar de peso
La nutricionista Melisa Meier explicó que las comidas deben variar y alternar distintas cargas calóricas para poder compensar a lo largo del día la ingesta que necesitamos y así no excedernos y lograr bajar de peso. La profesional lo resumió así: lo que comemos es mucho más importante que cuánto comemos, esto implica que debemos ingerir alimentos bajos en calorías y ricos en nutrientes. Decirle adiós por un tiempo a la comida chatarra.
La recomendación es inclinarnos por la alimentación sana que incluye frutas y verduras, legumbres y cereales integrales, que son muy bajos en calorías y muy ricos en nutrientes. Y eso significa que podemos comer mucha cantidad sin que afecte a la suma de calorías que ingerimos a diario. Estos alimentos contienen mucha fibra que colabora en la sensación de saciedad.
Meier sostiene que podemos combinar comidas más saludables con otros que no lo son tanto. Por ejemplo en el desayuno podemos optar por pan con manteca, o facturas, y un café con leche entera el cual sin dudas será la opción más calórica. O mejor nos decidimos por dos rebanadas de pan tostado integral con queso ricota light, un tomate en rodajas y un plátano, un menú menos calórico.
Para el almuerzo podemos incluir una hamburguesa mediana con una gaseosa, o mejor un sándwich vegetal con dos huevos duros, mostaza, ensalada y un yogur bajo en grasa. Lo mejor aquí es alternar una comida fuerte con otra más liviana, y al otro día podemos invertir las cantidades de ingesta de calorías. En cualquier caso entre el desayuno y el amuerzo, podemos comernos una barra de cereal o una taza de fresas.
Para la merienda, la opción no saludable puede ser un trozo de chocolate o una porción de bizcochuelo con un batido o comer unas tortitas integrales acompañadas de alguna fruta o vegetales como zanahoria. A la noche podemos comer un bife con papas al horno y verduras o una ración de pescado a la plancha y verduras salteadas. En definitiva, la clave está en regular la suma calórica incorporada, para poder comer entre comidas, y que en total por día el consumo sea entre 2000 y 2400 calorías.

