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Ensalada caprese: el plato italiano perfecto

Aprende paso a paso y fácilmente a preparar una deliciosa ensalada caprese con nuestra receta favorita e imbatible.

La ensalada caprese es un plato emblemático de la cocina italiana, que destaca por su simplicidad y frescura. Originaria de la isla de Capri, en la región de Campania, esta ensalada captura la esencia del Mediterráneo con su combinación de ingredientes frescos y de alta calidad. Con solo tres componentes principales: tomates maduros, mozzarella fresca y hojas de albahaca, la ensalada caprese es una celebración de los sabores naturales y la belleza de la cocina italiana.

La ensalada caprese, con sus ingredientes de tomate rojo, mozzarella blanca y albahaca verde, representa los colores de la bandera italiana, haciendo de este plato un símbolo patriótico y culinario de Italia. Fuente: Shutterstock

La clave de una excelente ensalada caprese radica en la elección de los ingredientes. Los tomates deben ser jugosos y maduros, preferiblemente de temporada para garantizar su dulzura y textura firme. La mozzarella, idealmente de búfala, aporta una cremosidad y suavidad que contrasta perfectamente con la acidez del tomate. La albahaca fresca no solo añade un aroma inconfundible, sino que también aporta un toque de frescura que realza todos los sabores. Un buen aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal marina son los únicos aderezos necesarios para elevar esta ensalada a una obra maestra culinaria.

Perfecta como entrante o acompañamiento, la ensalada caprese es una opción ligera y saludable que encanta a los amantes de la cocina sencilla pero exquisita. Su presentación colorida y su equilibrio de sabores hacen que sea una favorita en cualquier ocasión. ¡Vamos a la receta!

La ensalada caprese se originó en la isla de Capri, situada en la región de Campania, Italia. Es un plato que captura la esencia de esta hermosa isla mediterránea, famosa por su clima soleado y sus productos frescos. Fuente: Shutterstock

Ingrediente

Para la ensalada: 4 tomates medianos maduros pero firmes, 250 g de mozzarella fresca (preferiblemente mozzarella de búfala), 1 manojo grande de albahaca fresca, sal marina al gusto, pimienta negra recién molida al gusto.

Para el aderezo: 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de vinagre balsámico (opcional), 1 diente de ajo (opcional, para frotar en el plato), 1 pizca de sal marina.

 

Procedimiento

  1. Elige tomates de alta calidad, preferiblemente de temporada, para garantizar el mejor sabor. Lava los tomates y sécalos con cuidado.
  2. Corta los tomates en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Intenta que las rodajas sean uniformes para una presentación más atractiva.
  3. Escurre la mozzarella y sécala con papel absorbente para eliminar el exceso de suero.
  4. Corta la mozzarella en rodajas de un tamaño similar al de los tomates. Esto asegurará una distribución uniforme de los sabores.
  5. Elige hojas de albahaca frescas y vibrantes. Lávalas suavemente y sécalas con cuidado. No uses albahaca que esté marchita o amarillenta. Si las hojas de albahaca son muy grandes, puedes cortarlas o rasgarlas con las manos para obtener un tamaño más manejable.
  6. Si decides usar ajo para darle un toque sutil de sabor, pela un diente de ajo y frota ligeramente la superficie del plato o bandeja donde vas a montar la ensalada.
  7. En un plato grande o bandeja, coloca una rodaja de tomate, seguida de una rodaja de mozzarella, y luego una hoja de albahaca. Repite este proceso, alternando los ingredientes en una disposición circular o lineal según prefieras.
  8. Asegúrate de superponer ligeramente los ingredientes para que se vean bien distribuidos y para que cada bocado contenga un poco de todo.
  9. Espolvorea sal marina sobre la ensalada al gusto. La sal marina en escamas puede ser una excelente opción para agregar textura y realzar los sabores.
  10. Muele pimienta negra fresca sobre la ensalada para darle un toque de sabor adicional.

Prepara el aderezo

  1. En un tazón pequeño, mezcla el aceite de oliva virgen extra con una pizca de sal marina.
  2. Si prefieres, puedes añadir una cucharada de vinagre balsámico al aceite de oliva para un aderezo más complejo y ligeramente dulce. Este toque es opcional y puede variar según tus preferencias.
  3. Rocía el aderezo uniformemente sobre la ensalada. Asegúrate de que cada rodaja de tomate y mozzarella reciba una cantidad adecuada de aceite de oliva para maximizar el sabor.
  4. Si deseas, puedes decorar la ensalada con algunas hojas de albahaca adicionales en el centro o alrededor del borde del plato para un toque extra de frescura y color.
La ensalada caprese es un plato que no requiere cocción, lo que lo hace extremadamente fácil y rápido de preparar. Solo se necesita cortar y ensamblar los ingredientes frescos. Fuente: Shutterstock

La ensalada caprese se disfruta mejor fresca. Sírvela inmediatamente después de prepararla para aprovechar al máximo la calidad de los ingredientes.

Tips MDZ: experimenta con diferentes tipos de tomates, como los tomates cherry o heirloom, para variar los sabores y colores. Si no encuentras mozzarella de búfala, puedes usar mozzarella de vaca fresca. En algunos casos, el queso burrata puede ser una deliciosa alternativa.

Usa siempre un aceite de oliva virgen extra de alta calidad, ya que su sabor es crucial.

La ensalada caprese es una excelente opción como entrante o acompañamiento, perfecta para los días calurosos de verano o como un refrescante plato ligero en cualquier momento del año. Con su simplicidad y elegancia, este plato captura la esencia de la cocina italiana en cada bocado. ¡Y a disfrutar! Recuerda, si tienes dudas o quieres aportar sugerencias de recetas, nos puedes contactar a cocinemosjuntosmdz@gmail.com te contestaremos a la brevedad.