El trucazo de limpieza para que el acero inoxidable no quede opaco ni marcado
La limpieza del hogar puede tornarse difícil con ciertos materiales que a veces usando algunos productos químicos los terminamos arruinando. En esta nota te contaremos un trucazo para limpiar el acero inoxidable de la heladera, cocina, campanas, tachos de basura y todo lo que tengas de ese material. Verás que no quedarán marcados y estarán brillantes.
En primer lugar, se recomienda no usar productos abrasivos. Lo que hay que hacer es preparar en un pulverizador agua y vinagre blanco en partes iguales y seis gotas de detergente. Pero la clave para unificar el brillo y eliminar las manchas está en colocar unas gotas de aceite de bebé. Verán que los resultados de la limpieza serán asombrosos.
Este truco de limpieza es ideal para quitar las manchas que se acumulan con el paso del tiempo. Una vez que está listo, se retira el excedente con una servilleta que absorba. Por otra parte, se recomienda evitar el uso de esponjas metálicas teniendo en cuenta que el acero inoxidable se raya fácilmente y eso no tiene vuelta atrás.
Otra opción de limpieza es limpiar la superficie con agua tibia y un paño de microfibra. Se agrega jabón neutro o detergente líquido. Lo importante es elegir un limpiador que no tenga cloro o lejía porque son productos que corroen el cromo que hace que el acero sea inoxidable.
En el caso de que el acero inoxidable tenga manchas negras nada mejor que usar glicerina para la limpieza. Se mezcla una cucharada de glicerina, tres gotas de aceite y una gota de jabón negro en una esponja. Luego se frota hasta que las manchas se hayan eliminado por completo.