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El secreto de los jardineros para tener un romero enorme

Casi nadie lo sabe: el sencillo truco de luz y agua que revive el romero seco. Mira cómo se llena de hojas en tiempo récord.


Olvídate de las plantas secas. Tener un romero gigante y lleno de sabor en casa es más sencillo de lo que imaginas.

Guía práctica para transformar tu planta de romero

El romero es una hierba muy resistente que proviene de climas secos. Muchas personas cometen el gran error de regarlo todos los días y terminan ahogando sus raíces.

Esta planta prefiere pasar un poco de sed antes que estar sumergida en tierra encharcada. Para mantenerla sana, debes esperar a que el sustrato pierda la humedad antes de volver a ponerle agua.

El drenaje de la maceta es el factor más importante para su supervivencia. Asegúrate de usar una mezcla con arena o piedras pequeñas en la base para que el agua fluya rápido.

La luz del sol directo es su alimento principal. Coloca tu maceta en un balcón o ventana donde reciba por lo menos seis horas de luz solar cada día. Si dejas la planta en la sombra, sus ramas crecerán delgadas y sin color.

La circulación de aire fresco también ayuda a evitar la aparición de plagas. Evita colocar tu arbusto en rincones encerrados o cerca de paredes altas. Para lograr un arbusto redondo y repleto de hojas nuevas, la poda constante resulta esencial. Cortar las puntas de las ramas superiores estimula la salida de nuevos brotes por los lados.

Realiza estos cortes simples dos veces al año durante los meses de calor. Retira las partes secas o amarillas para que el tallo concentre toda su energía en dar follaje verde.

Un recipiente grande también marca una enorme diferencia en el desarrollo del tronco. Si las raíces no tienen espacio para extenderse, la planta se quedará pequeña y dejará de sacar hojas.

No utilices platos con agua estancada debajo de la maceta. La humedad constante en la base causa hongos negros que destruyen la planta en cuestión de pocas semanas.