ver más

¿El ejercicio perfecto? Por qué la ciencia dice que este deporte cura sin dolor

La natación, al ser en el agua, permite hacer un ejercicio sin dañar las articulaciones. Además, fortalece todos los músculos y el corazón.


La natación no solo es un deporte que se practica en verano. Se trata de una disciplina que ofrece un acondicionamiento físico total sin riesgos el impacto terrestre. Los expertos recomiendan hacer este deporte dos veces por semana.

Beneficios de este ejercicio

Muchas veces las personas olvidan que en la búsqueda del “ejercicio ” perfecto la respuesta está en el agua. La natación se ha transformado en la alternativa ideal para los que pretenden mejorar su condición física de manera integral evitando el desgaste articular que provocan actividades como el running.

Entre sus virtudes aparece la accesibilidad: desde niños hasta adultos mayores se pueden adaptar a la intensidad de las brazadas a su propio ritmo convirtiéndola así en una disciplina inclusiva. En la pileta las personas se enfrentan a la resistencia hidrodinámica. Cada movimiento requiere un esfuerzo extra por la densidad del agua. Eso permite tonificar los músculos sin necesidad de usar mancuernas.

Gemini_Generated_Image_erdgr3erdgr3erdg

La natación es un ejercicio muy completo. Fuente: IA Gemini.

Por otro lado, la natación optimiza la oxigenación, expande la capacidad pulmonar y fortalece el corazón haciéndolo mucho más eficiente frente al estrés diario. Lo que hace única esta actividad es su capacidad para activar cada fibra del cuerpo de manera simultánea.

Con este ejercicio trabaja el tren superior, brazos y hombros. Los bíceps y deltoides son los motores de tracción encargados de romper la resistencia del agua en cada brazada. También trabaja el torso y la espalda garantizando estabilidad mientras los pectorales impulsan el cuerpo en estilos técnicos como pecho o mariposa.

En tanto, el core (abdomen) es el centro del equilibrio. Mantener una posición hidrodinámica obliga a una contracción constante de los abdominales. Por último, glúteos y piernas son los responsables de mantener la alineación horizontal del cuerpo para evitar el hundimiento.

Por otro lado, la natación es una gran herramienta para la rehabilitación de lesiones para aquellos que necesitan mantenerse en movimiento sin dolor. En resumen, nadar no solo es desplazarse sino que se trata de un reseteo del organismo en un entorno seguro y renovador para el sistema cardiovascular. Se recomienda hacerlo al menos dos veces a la semana.