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El actor de Los Picapiedras perdió 90 kilos y así luce

Al mirar hacia atrás, John Goodman destaca que este cambio fue una oportunidad para reinventarse.

John Goodman, conocido por interpretar a Pedro Picapiedra en la famosa película de 1994, a sus 72 años, logró perder 90 kilos. Dejó atrás una etapa que describió como una “simple existencia”. Esta decisión cambió su apariencia, pero también transformó su salud.

Durante años, John Goodman luchó con problemas relacionados con el peso. En 2007, alcanzó los 200 kilos, algo que afectó su rutina diaria y ponía en riesgo su salud. Este punto de inflexión lo llevó a buscar ayuda profesional. Fue entonces cuando contactó a Mackie Shilstone, entrenador personal reconocido por trabajar con figuras como Serena Williams. 

Luchó contra el peso.

Uno de los pilares fundamentales de su transformación fue eliminar el azúcar y el alcohol de su dieta. Este cambio no solo ayudó a reducir calorías, sino que también favoreció un equilibrio metabólico. John Goodman logró reducir la inflamación y mejorar su energía.

Otro aspecto esencial fue el ejercicio constante. John Goodman se comprometió a entrenar seis días a la semana, integrando actividades que fortalecieron su cuerpo y mejoraron su resistencia como el boxeo. Esto le permitió alcanzar sus metas de manera progresiva. El ejercicio le ayudó a perder peso, y también fortaleció su salud cardiovascular y redujo riesgos asociados con su condición anterior.

El antes y después.

La dieta balanceada también fue una pieza clave. Bajo la supervisión de expertos, John Goodman adoptó un plan alimenticio que incluía alimentos frescos y ricos en nutrientes. Este enfoque le proporcionó la energía necesaria para enfrentar su rutina y mantener un peso saludable. Priorizar vegetales, proteínas magras y grasas saludables marcó una diferencia significativa en su camino hacia el bienestar.

La determinación de John Goodman fue inspiradora. Durante entrevistas, el actor compartió cómo esta experiencia le enseñó la importancia de escuchar a su cuerpo. Su compromiso con el cambio físico, le permitió reconectarse con actividades que había dejado atrás.