Cultiva cúrcuma en tu jardín y disfruta de todos sus beneficios
La cúrcuma está viviendo de un gran momento en la gastronomía mundial, aunque su utilización en la cultura asiática data es milenaria. Si bien, su raíz es la parte usada con fines culinarios, la planta en general guarda una belleza muy especial y un gran poder ornamental que la convierte en una apuesta segura para los jardines.
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Además, según varias investigaciones científicas, los compuestos de esta planta tienen propiedades antifúngicas y antibacterianas. También se han destacado otros beneficios para la salud y hasta cosméticos.
Cultivar cúrcuma en casa
El cultivo de cúrcuma es similar al del jengibre, ya que son sus rizomas los más preciados. Aunque también puedes permitir que la planta se desarrolle y mantenerla en tu jardín o en el interior de tu casa, en un espacio iluminado.
Lo ideal es comenzar con un rizoma, este puede ser comprado fresco en una tienda de hortalizas o feria. Si planeas ubicar la planta en el exterior, es mejor que esta tarea sea iniciada durante los últimos días del invierno. Así, en primavera, estará lista para colocarla en el jardín.
La germinación puede ser realizada de dos formas. La primera consta de colocar el rizoma en un recipiente y rociar todos los días con un poco de agua. Procura ubicar la raíz en un lugar oscuro. También puedes humedecer el rizoma y guardarlo en un lugar sin luz dentro de una bolsa de plástico. Cada dos días verificaremos que mantenga un poco de humedad.
Los primeros brotes deberían aparecer a los 10 días. Una vez que aparezcan los brotes se debe trasplantar a una maceta amplia y no debes cubrir los brotes con el sustrato.
Cuidados de la cúrcuma
- Riego: el sustrato debe mantenerse húmedo, pero nunca se debe encharcar.
- Luz: se la debe colocar en lugares luminosos sin que le den los rayos del sol directo.
- Fertilización: el sustrato debe ser rico en materia orgánica.