ver más

Crianza: 5 consejos para saber actuar ante el berrinche o rabieta de un niño

Los berrinches pueden ser uno de los momentos más difíciles de afrontar como padres. Aquí te dejamos 5 consejos para saber cómo actuar ante ellos.

Durante los primeros años de vida, es bastante normal que los niños y niñas hagan berrinches o rabietas. Este tipo de situaciones pueden darse en cualquier momento y lugar, y resultan muy incómodas para los padres, ya que cualquier actitud que tomemos solo parece empeorar la escena. En esta nota encontrarás 5 consejos que te servirán de guía para saber cómo deben comportarse los padres.

Según un documento elaborado por UNICEF, es habitual que los padres cedan ante las pataletas de los niños, sobre todo si estás son realizadas frente a otras personas. Sin embargo, advierten que, de esta forma, estaremos haciendo que el pequeño identifiqué esta actitud con una recompensa y el mecanismo puede volverse cada vez más recurrente.

Foto: Pixabay

Cómo actuar ante una rabieta

Distracción: cambiar rápidamente el foco de atención ante el inicio de una inminente rabieta puede ayudarnos a prevenirla. Quitar el objeto de deseo de su alcance y ofrecer otro más adecuado para el niño o niña puede ser muy efectivo.

Dar opciones: es importante para el desarrollo de los niños y niñas incentivar su autonomía. Por eso, ante un pedido podemos dejarlo elegir y darle opciones. Por ejemplo, decidir el horario en el que se bañarán o el color del abrigo que le pondremos.

Evitar momentos de estrés: existen ciertas situaciones que pueden incrementar la ansiedad en los niños y niñas e incentivar los berrinches. Supermercados, tiendas o centros de compras pueden ser lugares que decenas de objetos de deseo. Si no tenemos suficiente tiempo para que nuestro pequeño pueda disfrutar, lo mejor es no someterlo a ello.

Foto: Pixabay

Mantener la calma: si nuestra reacción ante una rabieta es un desborde de emociones, no estaremos colaborando a que esta situación se solucione. Lo mejor es intentar mantener la calma y actuar de forma paciente.

Saber cuándo ignorar y cuándo consolar: a pesar de ser una situación que puede avergonzarnos y superarnos, lo principal es estar calmados. Cuando el niño o niña esté en un lugar seguro y no corra ningún tipo de peligro, podemos esperar a que se le pase.

Si la situación no se resuelve a los pocos minutos, será hora de consolarlo y otorgarle contención. Abrazarlo por firmeza (sin violencia) y hacerle saber que podrá superar ese sentimiento de frustración es lo indicado.