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Control corporal y agilidad mental: el ejercicio que se puede practicar en casa a partir de los 65 años

A partir de los 65 años, el ejercicio de bajo impacto como el step mejora el equilibrio, la memoria y la coordinación, siendo clave para la independencia.

Una opción para los mayores. 

Una opción para los mayores. 

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Conservar el hábito del movimiento resulta clave para preservar la autonomía y la salud integral durante la tercera edad. Hay que saber que el ejercicio en el hogar es la opción más completa para fortalecer el cuerpo de forma segura.

El ejercicio clave

Entre las disciplinas sugeridas, el trabajo con step (subir y bajar repetidamente de un escalón o plataforma a ritmo constante) se consolida como el ejercicio estrella a partir de los 65 años.

Esta práctica aeróbica de bajo impacto incrementa la resistencia cardiovascular, tonifica piernas, glúteos y abdomen (core), y estimula capacidades cognitivas como la memoria y la coordinación motriz. Además, al mejorar el equilibrio y la estabilidad corporal, disminuye significativamente el riesgo de caídas domésticas.

Un ejercicio que tiene muchos beneficios.

Un ejercicio que tiene muchos beneficios.

Beneficios

Entre los beneficios de esta gimnasia figura la preservación de la masa muscular y ósea. Se trata de un elemento clave para prevenir la fragilidad física y mantener la independencia en las tareas cotidianas.

También permite ejercitar la fuerza y la flexibilidad sin someter a las rodillas o la cadera a impactos agresivos. Mientras que los patrones de movimiento coordinado favorecen el control corporal y la agilidad mental.

Antes de comenzar cualquier rutina, se aconseja realizar una evaluación cardiológica previa y contar con la guía de un kinesiólogo o preparador físico para ajustar las cargas.

Paso a paso

  • Entrada en calor (10 minutos): iniciar con actividades livianas como caminatas suaves, movilidad en bicicleta fija, o incluso tareas del hogar y jardinería para elevar la temperatura corporal.
  • Fase de movilidad y equilibrio: incorporar estiramientos, técnicas de respiración y ejercicios de estabilidad (como caminar en puntas de pie, sobre los talones o sortear pequeñas marcas en el suelo).
  • Gradualidad en el impacto: priorizar alternativas amigables como la gimnasia acuática, el baile o el step progresivo según la capacidad de cada persona.