Cómo cultivar plantas aromáticas en frascos con agua sin usar tierra
Este método resulta útil para quienes viven en departamentos o tienen poco tiempo. Las plantas crecen en agua sin tierra y se mantienen verdes con luz natural. Colocarlas cerca de una ventana es suficiente para que desarrollen raíces y hojas nuevas en pocas semanas.
La albahaca es una de las favoritas. Para cultivarla, corta una rama de unos diez centímetros, retira las hojas inferiores y colócala en un frasco con agua limpia. Cambia el agua cada tres días para evitar hongos.
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La menta también se adapta sin problemas. Es una planta resistente que crece con rapidez. Su aroma fresco se siente desde lejos y sus hojas sirven para preparar infusiones, postres y cócteles. Si el tallo es fuerte, verás raíces blancas en menos de una semana.
La hierbabuena es prima de la menta, pero con un sabor distinto. Es ideal para digestivos y para dar un toque fresco a comidas y bebidas. Su crecimiento es veloz si el frasco recibe luz suave. Al cortar las hojas, asegúrate de no dañar las raíces que se forman en el agua.
El orégano es otra opción interesante. Su aroma es intenso, por eso se usa en salsas, guisos y panes. Prefiere un ambiente templado y luz indirecta. Una rama pequeña basta para comenzar. Cuando crezcan hojas nuevas, puedes usarlas sin miedo: siempre regresarán si dejas espacio en el tallo.
La lavanda también acepta este tipo de cultivo, aunque es más delicada. Necesita más luz que las demás, pero regala un perfume relajante que inunda la cocina. Si el agua se mantiene limpia y el frasco tiene una forma estable, desarrollará raíces finas en pocos días.