Colorida y perfecta para el jardín, cómo cuidar una glicina o wisteria
Conocida popularmente como glicina o wisteria, esta es una planta leñosa trepadora. Proviene del este asiático y queda perfecta en cualquier jardín. Tiene diferentes especies y la que destaca entre todas, es aquella que desarrolla racimos de flores de color violeta. Estas, aparecen a fines del invierno y duran toda la primavera, aportando perfume y, a la vez, una excelente imagen gracias a la vistosidad del follaje. Para tenerla en tu hogar, tendrás que atender a algunos de sus cuidados fundamentales.
La glicina es una de esas especies de plantas populares que todos queremos tener en casa. Su presencia en el jardín, le da un toque armonioso, fresco y cálido a cualquier espacio. Es muy utilizada en pérgolas y techos, gracias a su capacidad trepadora y a que, en primavera, las flores quedan colgantes. Para tenerla en casa, será preciso que atiendas a algunas de sus pautas de cuidado.
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Ubicación
Un primer aspecto a tener en cuenta si decides colocar una glicina en tu jardín, es la ubicación. En primer lugar, tendrá que estar en un espacio en exteriores donde sus raíces puedan desarrollarse con toda su energía. Asimismo, deberás garantizarle un lugar donde crecer con abundancia y, muy importante, donde pueda treparse.
Por otra parte, la wisteria o glicina podrá estar en el exterior sin importar las temperaturas, gracias a que resiste extremos. Es decir, mucho calor o frío. De igual manera, va bien en lugares del jardín donde esté a pleno sol o en semisombra.
Sustrato
Además, si bien tiene la capacidad de crecer prácticamente en cualquier espacio, tendrás que garantizarle a tu wisteria un suelo arcilloso que retenga la humedad. A la vez, este debería proveerle nutrientes que le permitan crecer con vigorosidad.
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Riego
En cuanto al riego, este debe ser regular, dándole más agua especialmente en sus primeros años de vida y, por supuesto, en el verano y durante el periodo de floración.
Abono
Por último, no olvides abonar esta planta frecuentemente con un fertilizante rico en nutrientes. Para ello, es de gran utilidad el compost casero y el humus de lombriz, que tu wisteria o glicina agradecerá.

