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Brasil fuera de temporada: dos playas con estilo caribeño para descansar en mayo

Arraial do Cabo y la Península de Maraú son playas que combinan aguas claras, paisajes naturales y una experiencia más tranquila fuera del verano.


Brasil no se agota en los destinos más repetidos del verano. Para los argentinos que buscan una escapada fuera de temporada alta, mayo aparece como un mes atractivo: hay menos movimiento turístico, los precios suelen acomodarse mejor que en enero o febrero y algunas playas recuperan un ritmo más pausado.

En ese mapa, Arraial do Cabo, en el estado de Río de Janeiro, y la Península de Maraú, en Bahía, se consolidan como dos alternativas para quienes quieren mar, naturaleza y descanso sin quedar atrapados en los circuitos más saturados.

Arraial do Cabo, el Caribe brasileño cerca de Río

A unas horas de la ciudad de Río de Janeiro, Arraial do Cabo se ganó fama por sus aguas transparentes, sus tonos turquesa y sus playas de arena clara. El destino forma parte de la Región de los Lagos y suele ser elegido por viajeros que buscan una combinación difícil: paisajes impactantes, paseos en barco, vida marina y una escala más tranquila que la de otras ciudades costeras cercanas. En mayo, además, el clima todavía permite disfrutar del mar, con temperaturas medias agradables y agua cercana a los 24 grados, según registros climáticos históricos.

Entre sus playas más buscadas aparecen Praia dos Anjos, Praia do Forno, Praia Grande, Prainhas do Pontal do Atalaia y Praia do Farol, esta última ubicada en una isla y accesible mediante excursiones autorizadas. El atractivo no está solo en tomar sol: Arraial también es un punto fuerte para hacer snorkel, observar peces y recorrer formaciones naturales desde el mar. Para quienes viajan en temporada baja, la experiencia puede ser más cómoda, aunque conviene chequear el estado de los accesos y la disponibilidad de excursiones antes de planificar el día.

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Península de Maraú, naturaleza y playas extensas en Bahía

Más al norte, en el estado de Bahía, la Península de Maraú propone otro tipo de viaje. Es menos directa en términos de acceso, pero justamente esa dificultad ayuda a conservar un perfil más calmo. La zona reúne playas extensas, vegetación, piscinas naturales, lagunas de agua dulce y pequeños pueblos costeros como Barra Grande. La web oficial del municipio presenta a Maraú como un destino de fuerte belleza natural en el sur bahiano, con atractivos vinculados al mar, la cultura local y el turismo de naturaleza.

Uno de los puntos más famosos es Taipu de Fora, conocida por sus piscinas naturales formadas entre arrecifes. Para verlas en su mejor momento no alcanza con elegir cualquier día: hay que mirar la tabla de mareas. Las piscinas aparecen con marea baja y se vuelven más visibles durante períodos cercanos a luna llena o luna nueva. También se destacan Praia de Algodões, Ponta do Mutá, Três Coqueiros, Bombaça, Lagoa do Cassange y la costa del río Carapitangui, opciones que permiten combinar playa, caminatas y atardeceres sin el clima urbano de los balnearios más explotados.

Cómo llegar y qué tener en cuenta antes de viajar

La logística es uno de los puntos que conviene mirar con atención. Para Arraial do Cabo, el acceso más habitual es llegar primero a Río de Janeiro y luego continuar por tierra hacia la Región de los Lagos. En cambio, para la Península de Maraú, el aeropuerto de Ilhéus suele ser una de las opciones más prácticas por cercanía, aunque también se puede llegar desde Salvador combinando ferry, ruta y lancha desde Camamu hacia Barra Grande. Algunos tramos pueden demandar más tiempo del previsto, especialmente por caminos de tierra o rutas en estado irregular.

Mayo puede ser una buena elección para quienes priorizan tranquilidad, pero no significa clima perfecto garantizado. En Arraial do Cabo, los registros históricos marcan temperaturas templadas y lluvias moderadas para el mes. En Maraú, la lluvia existe durante todo el año y abril suele concentrar los mayores acumulados, aunque el destino mantiene temperaturas cálidas. Por eso, antes de reservar, conviene revisar pronóstico, mareas, traslados y condiciones de excursiones. Con esa planificación mínima, tanto Arraial como Maraú pueden funcionar como dos refugios brasileños para descansar, mirar el mar y viajar con menos apuro.