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Artemis II: por qué el traje de los astronautas es naranja y no blanco

La misión Artemis II despegará este miércoles 1 de abril y volverá a mostrar un detalle llamativo en Orion: el traje naranja cumple una función clave de seguridad.


Este miércoles se llevará a cabo una de las misiones más importantes de los últimos años en materia espacial: Artemis II. La NASA volverá a enviar astronautas hacia la órbita lunar y, en medio de ese operativo histórico, habrá un detalle que volverá a llamar la atención dentro de la nave Orion: los cuatro tripulantes viajarán con trajes naranjas. No es una elección estética, sino una medida de seguridad.

Esos trajes se llaman oficialmente Orion Crew Survival System y están pensados para proteger a la tripulación durante las fases más delicadas del vuelo, como el lanzamiento, el reingreso a la atmósfera y cualquier situación de emergencia dentro de la cápsula. NASA explica que, si la cabina perdiera presión, los astronautas podrían mantenerse con vida dentro del traje hasta seis días mientras Orion regresa a la Tierra.

artemis luna

Los miembros de la tripulación de Artemis II (de izquierda a derecha) Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen se encuentran en la sala blanca en el brazo de acceso de la tripulación del lanzador móvil en la plataforma de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.

Artemis: por qué los trajes son naranja

La razón por la que no son blancos, como suele imaginarse cuando se piensa en un traje espacial, está vinculada a lo que puede ocurrir después del amerizaje. La capa exterior es naranja intenso para que los tripulantes sean fáciles de localizar en el océano si deben salir de la nave antes de que llegue el equipo de recuperación. En otras palabras, el color busca hacerlos visibles lo más rápido posible en una superficie enorme y cambiante como el mar.

Además, cada traje incorpora elementos de supervivencia para ese escenario. Incluye un chaleco salvavidas con baliza de localización personal, cuchillo de rescate y un kit de señalización con espejo, luz estroboscópica, linterna, silbato y barras luminosas. Todo está pensado para aumentar las chances de detección y asistencia si la tripulación queda en el agua tras el descenso.

Aunque el naranja es el rasgo más visible, el traje también suma mejoras técnicas frente a modelos anteriores. NASA detalla que los cascos son más livianos y resistentes, los guantes son compatibles con pantallas táctiles, el sistema permite aportar aire y retirar dióxido de carbono exhalado, y el ajuste es personalizado para cada astronauta, en lugar de usar talles estándar. Así, el traje no solo ayuda a ser visto en una emergencia, sino que funciona como una capa extra de protección durante toda la misión.

En Artemis II, por lo tanto, el traje naranja no reemplaza al que se usa para caminatas espaciales. Cumple otra tarea: mantener a salvo a la tripulación dentro de Orion durante las etapas de mayor riesgo y ofrecer recursos de supervivencia si algo sale mal. En una misión que volverá a llevar astronautas al vecindario lunar, ese color brillante responde menos a la épica y mucho más a una lógica simple: en una emergencia, ser visto puede ser tan importante como estar protegido.