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Anmat retiró un aceite de oliva famoso: qué mirar en la etiqueta antes de comprar

Anmat dispuso retirar del mercado un aceite de oliva por rotulado engañoso, amplió la prohibición a ventas online y pidió reportes con datos y fotos.

Anmat ordenó que se deje de comercializar un aceite de oliva.

Anmat ordenó que se deje de comercializar un aceite de oliva.

Anmat dio un paso fuerte para cuidar lo que llega a la mesa. La autoridad sanitaria ordenó sacar de góndola y de la venta online un aceite muy presente en supermercados nacionales. La medida llegó tras una investigación que detectó fallas graves en la identificación del producto.

La resolución se formalizó con la Disposición 7831/2025 en el Boletín Oficial. El objetivo es simple y urgente: evitar que un alimento sin papeles claros circule como si nada. Cuando la etiqueta no dice la verdad, se pierde la trazabilidad, se diluye el control y el consumidor queda expuesto. Por eso se pidió el retiro inmediato en todo el país y se instó a los comercios a separar stock sospechoso. También se advirtió sobre publicaciones en plataformas de comercio electrónico.

¿Qué aceite quedó bajo investigación de Anmat?

El caso apunta a envases rotulados como “Olivos de Arauco”, extra virgen, origen Arauco, La Rioja. En el rótulo aparecían RNE 18000661 y RNPA 18004900. Esos números existen, pero pertenecen a otra firma, según confirmó la consulta oficial. Es decir, el producto usaba habilitaciones ajenas. Con esa maniobra, el envase se vuelve ilegal. No se sabe quién elaboró, dónde se fraccionó ni bajo qué controles.

Tampoco puede probarse calidad ni condiciones de conservación. En alimentos, esa opacidad es un riesgo. El aceite se vuelve un “apócrifo” para la normativa y debe salir de circulación. El problema no es el tipo de aceite, sino la falsedad del rótulo. Cuando la identidad es dudosa, la botella deja de ser confiable.

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Este es el aceite de oliva que Anmat retiró del mercado recientemente.

Este es el aceite de oliva que Anmat retiró del mercado recientemente.

Qué resolvió la autoridad sanitaria

La decisión fue amplia y taxativa. Se prohibió elaborar, fraccionar y comercializar el producto en cualquier formato, lote o fecha de vencimiento. El alcance es nacional y también abarca publicaciones en sitios de comercio electrónico. Además, se pidió suspender toda venta de alimentos que lleven esos RNE o RNPA cuando no pertenezcan al verdadero titular. La razón central es la trazabilidad.

Sin datos fiables no hay forma de seguir el camino del alimento, ni de verificar buenas prácticas o controles. La autoridad comunicó que, en estas condiciones, no puede asegurarse la inocuidad. Por eso se exige la salida inmediata de circulación y el bloqueo en góndola. El mensaje a la cadena es claro: sin rótulo legítimo, no hay venta posible.

Si tienes una botella en casa

Lo prudente es no consumir hasta verificar. Revisar con calma el rótulo. Si menciona “Olivos de Arauco”, declara origen en Arauco (La Rioja) y exhibe los números RNE 18000661 y RNPA 18004900, conviene documentar todo. Tomar fotos nítidas del frente y del dorso. Guardar el ticket y anotar el local, la dirección y la fecha. La denuncia ayuda. Anmat recibe reportes en el canal “Anmat Responde” y en el correo [email protected].

Enviar imágenes, datos del comercio y número de comprobante, si se dispone. Ese material permite rastrear la partida y acelerar inspecciones. Si el producto se confirma irregular, pueden ordenar el decomiso y extender los controles a otras sucursales. Ante dudas, mejor elegir otra marca y retirar la botella del uso diario.

El episodio deja una lección útil para el día a día. La etiqueta no es un adorno: es el documento que cuenta quién hizo el alimento, dónde, con qué controles y bajo qué registros. Leerla lleva segundos y puede evitar un problema. Al elegir aceites, conviene preferir botellas oscuras, tapas con sello inviolable y rótulos claros. Deben figurar nombre del elaborador o fraccionador, domicilio, medios de contacto, país o provincia de origen, RNE y RNPA que correspondan a la misma empresa. Desconfía de tipografías raras, tachaduras, sobreetiquetas o diferencias notorias entre lote y vencimiento.

Si algo no cierra, no compres. Y si ya lo tienes, guarda pruebas y reporta. Las falsificaciones no solo engañan al bolsillo. También rompen la cadena de control. Cuando el sistema funciona, los productos irregulares salen de escena y la góndola vuelve a ser un lugar confiable. La participación ciudadana acelera ese proceso. Cada denuncia suma. Tu verificación y tu aviso pueden evitar que otras personas lleven a su casa un alimento fuera de norma. Ante cualquier duda, consulta fuentes oficiales. Las listas y avisos de Anmat se actualizan seguido y orientan compras seguras, con información clara y verificable para todo el país.