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3 trucos para eliminar el olor a ajo de las manos de forma rápida

El olor a ajo puede quedar en las manos durante horas. Estos tres trucos sencillos ayudan a reducirlo de forma rápida con elementos que hay en casa.


Pelar o picar ajo es una tarea habitual en la cocina, pero tiene un inconveniente: el olor puede quedar impregnado en las manos durante varias horas. Esto ocurre porque el ajo libera compuestos de azufre, como la alicina y otras sustancias derivadas, que se adhieren a la piel y no siempre desaparecen con agua y jabón. Por suerte, existen algunos trucos sencillos que ayudan a reducir ese aroma.

Tres trucos para quitar el olor a ajo

Uno de los métodos más conocidos consiste en frotar las manos sobre una superficie de acero inoxidable, como una cuchara, una pileta o una canilla, mientras corre agua fría. Aunque el mecanismo exacto todavía se estudia, muchas personas encuentran que este recurso ayuda a disminuir el olor. Después, lo ideal es lavar las manos con jabón para completar la limpieza.

Otro truco efectivo es usar jugo de limón. Su acidez ayuda a neutralizar parte de los compuestos responsables del olor y deja una sensación de frescura en la piel. Solo hay que frotar unas gotas de limón sobre las manos, dejar actuar unos segundos y luego enjuagar con agua y jabón. Si hay cortes o irritaciones, es mejor evitar este método, ya que el limón puede causar ardor.

El bicarbonato de sodio también puede ser un buen aliado. Mezclado con unas gotas de agua forma una pasta suave que ayuda a eliminar residuos y olores de la piel. Basta con masajear las manos durante unos segundos y luego enjuagar bien. No conviene frotar con demasiada fuerza para evitar irritaciones, especialmente si la piel es sensible.

Ajo

Además de estos trucos, lavarse las manos apenas se termina de manipular el ajo ayuda a que el olor no se impregne tanto. También puede ser útil utilizar un cuchillo bien afilado, ya que daña menos los dientes de ajo y libera una menor cantidad de compuestos aromáticos durante el corte.

Si el olor persiste después del primer lavado, repetir alguno de estos métodos suele dar mejores resultados. Son soluciones simples, económicas y fáciles de aplicar en casa. Así, es posible disfrutar del sabor que aporta el ajo a las comidas sin tener que convivir con su aroma en las manos durante el resto del día.