Los navegadores web con IA todavía no son tan inteligentes como para destronar a Chrome
Aunque prometen hacer todo por vos, navegadores web como Atlas de OpenAI y Comet de Perplexity todavía fallan en tareas simples.
Los navegadores con IA no terminar de convencer a un público cada vez más exigente.
Imagen generada con IAEl futuro de internet parece estar en disputa, pero el presente todavía tiene mucho por mejorar. Desde que OpenAI presentó su navegador Atlas en octubre, las alarmas sonaron en empresas como Google, que domina el mercado con Chrome. Sin embargo, tras un mes de pruebas realizadas por Bloomberg, la conclusión es clara: la tecnología aún está verde y lejos de volver obsoletos a los navegadores web tradicionales.
Estas nuevas propuestas, como Atlas o Comet de Perplexity, ponen al asistente virtual en primer plano, reemplazando la clásica barra de búsqueda. La promesa es grande: "navegación con agentes", una función que permite al software realizar tareas de varios pasos en tu nombre, como hacer compras online o sacar una lista de pendientes de tus correos sin leer.
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Pero del dicho al hecho hay largo trecho. En las pruebas, estos navegadores mostraron errores frecuentes y se trabaron con pedidos que parecían sencillos. En una ocasión, al pedirle a Atlas que liste reacciones de un posteo en LinkedIn, el sistema tardó minutos pensando y terminó sacando capturas de pantalla de cada sección para "leer" el texto, un proceso lento y poco eficiente.
Navegadores web divididos en dos carriles
El problema de fondo no es solo la "inteligencia" del software, sino cómo está construida la web. Hoy en día, las páginas están diseñadas para ojos humanos, con muchos elementos visuales y narrativos que confunden a los robots. Linda Tong, CEO de Webflow, explica que para que estos agentes funcionen bien, necesitarían una versión paralela de los sitios: una para personas y otra estructurada con datos "limpios" para la IA.
Esto genera una división. Por un lado, tenés a los navegadores clásicos como Chrome, Firefox o Edge, que mantienen la búsqueda como eje central y van sumando funciones de IA de a poco. Por el otro, están estos nuevos "navegadores agentes" que intentan cambiar las reglas del juego, pero que chocan con la realidad técnica y la desconfianza de los usuarios.
La confianza, el gran obstáculo
Laura Chambers, CEO de Firefox señala que el factor de decisión de navegadores web se basa en la confianza. Según encuestas de la empresa, el 60% de los usuarios solo se siente cómodo usando IA para cosas de bajo riesgo. "¿Si estoy reservando un vuelo, cómo sé que ese agente me está dando la mejor oferta para mí y no recibiendo una comisión de la aerolínea?", se pregunta Chambers.
Además, hay una cuestión de recursos. En las pruebas, se notó que usar estas funciones avanzadas hacía que las computadoras se calienten y los ventiladores suenen fuerte, consumiendo mucha energía.
Mientras tanto, la competencia no se queda quieta. Google ya está mejorando su modelo Gemini y planea integrar sus propias herramientas de "agentes" en Chrome, saliendo de la fase de prueba. Por ahora, aunque la idea de tener un asistente que navegue por vos suena tentadora, la tecnología todavía tiene que madurar bastante para que le confiemos las llaves de nuestra vida digital.




