El iPhone 18 Pro confirma cambios internos y baterías más grandes
El informe técnico sobre el iPhone 18 Pro revela la capacidad real de sus baterías y dificultades en las reparaciones.
La estructura interna del iPhone 18 Pro incorpora una cámara de vapor más amplia.
iFixitA través del informe del iPhone 18 Pro, los especialistas de iFixit examinaron la estructura física de este nuevo teléfono, revelando detalles clave sobre la refrigeración, las celdas de energía y la arquitectura general de este equipo de gama alta perteneciente a la familia iPhone.
El reporte técnico elaborado por la plataforma iFixit evaluó tanto el modelo estándar como la variante Pro Max mediante publicaciones escritas y registros audiovisuales. Las pruebas confirmaron las cifras definitivas de almacenamiento energético en las unidades sin bandeja física, al tiempo que advirtieron sobre nuevos desafíos mecánicos al desmontar la pantalla táctil durante arreglos técnicos.
Capacidad de batería en las versiones del iPhone 18 Pro
Las mediciones de laboratorio confirmaron la capacidad nominal exacta de los acumuladores en los terminales que funcionan exclusivamente con eSIM. El modelo base incorpora una celda de 4.288 mAh, lo que representa un leve incremento del 0,8% respecto a los 4.252 mAh registrados en la generación previa.
Por su parte, la variante Pro Max muestra un salto más evidente al alcanzar los 5.567 mAh de capacidad energética. Este valor significa un aumento del 9,4% frente a los 5.088 mAh del ciclo anterior. Esta distribución técnica sin ranura para tarjetas físicas rige en mercados puntuales como Estados Unidos, Canadá, México, Japón y naciones de Medio Oriente, manteniendo la bandeja plástica en las demás regiones.
Refrigeración y apertura variable en el teléfono
El despiece minucioso permitió examinar el mecanismo físico de diafragma variable montado sobre los módulos fotográficos de ambas versiones. Este sistema recurre a láminas móviles coordinadas para controlar el paso de luz natural hacia los sensores sin depender exclusivamente de algoritmos digitales.
Asimismo, los técnicos comprobaron la inclusión de una cámara de vapor de dimensiones más generosas en el interior del chasis de este teléfono. Este componente disipador ayuda a distribuir el calor producido por el procesador durante tareas pesadas, protegiendo la durabilidad de los circuitos bajo exigencia constante.
Dificultades de reparación en la gama alta
La nueva disposición de las placas electrónicas introdujo trabas técnicas para la reparación de piezas clave. La memoria de almacenamiento NAND ahora se ubica dentro de una placa lógica de doble capa, una configuración que complica los trabajos de reemplazo o recuperación de datos ante roturas accidentales.
Otro aspecto problemático surgió al retirar los paneles frontales para acceder al interior del celular de gama alta. El marco plástico de la pantalla se fisuró o desprendió en tres de los cuatro equipos testeados durante el procedimiento, un inconveniente que no se registraba en camadas anteriores y que requerirá comprobaciones complementarias para determinar su origen.
Balance del diseño estructural en el iPhone
Las novedades de ingeniería reflejan un avance en autonomía y gestión térmica a cambio de una mayor complejidad de servicio técnico. La integración más densa de microchips protege la refrigeración interna, pero limita las alternativas de arreglo fuera de los canales autorizados.
Con la revisión a fondo del iPhone 18 Pro, los especialistas confirman baterías más generosas y un diafragma mecánico de precisión. Estas características posicionan a este dispositivo de gama alta en la vanguardia técnica, aunque las exigencias en reparaciones plantean nuevos retos para la durabilidad del iPhone.



