Análisis a fondo de eFootball 26: Konami mató mi adolescencia y el sueño de jugar al fútbol
La llegada de eFootball 26 confirma la falta de ambición de Konami, lejos de lo que fue Pro Evolution Soccer (PES) en el mundo de los juegos.
eFootball 26 confirma la crisis de identidad de Konami, muy lejos de los tiempos dorados de PES.
eFottballVoy a ser directo: la ilusión con eFootball 26 se transformó en una gran decepción. Tras años en los que parecía que la saga encontraba su rumbo y retomaba el rumbo de la mítica saga Pro Evolution Soccer( PES), Konami lanzó una actualización tan pobre que resulta difícil notar novedades reales. Lo que pudo ser un punto de inflexión frente a EA Sports FC terminó en frustración.
En un contexto donde la saga tenía la oportunidad de consolidarse en el mercado gracias a su carácter free-to-play, Konami parece haber dejado pasar el tren. Ni la esperada Liga Master, prometida hace cuatro años, se ha cumplido. Y lo peor: las mejoras jugables son tan mínimas que cuesta apreciarlas.
Lo nuevo (y lo que no llegó) en eFootball 26
La pantalla de inicio pareciera ser, paradójicamente, una de las grandes “novedades” de eFootball 26. Otra incorporación llamativa es la personalización de estadios: asientos, redes, tifos y elementos decorativos, en un claro guiño al modelo de EA Sports FC. ¿Jugabilidad más pulida? Apenas un par de ajustes menores que casi pasan desapercibidos.
Konami asegura que los cambios afectan la velocidad y las animaciones de los futbolistas, así como el comportamiento de la IA defensiva. En la práctica, las diferencias son mínimas: delanteros letales con espacios y defensas incapaces de responder con realismo. La defensa sí suma nuevas animaciones, pero el impacto general sigue siendo pobre.
Dream Team y micropagos: lo mismo de siempre
El modo estrella de eFootball 26 sigue siendo Dream Team, con cartas que se mejoran al estilo RPG y recompensas mediante pases de temporada. Se suman algunas animaciones al abrir sobres y objetivos lineales que funcionan como un mini bingo para obtener premios. Aunque se agradece que gran parte de estas recompensas se puedan conseguir sin pagar, los micropagos siguen presentes.
Hay un detalle nuevo: algunos entrenadores pueden enlazar jugadores para mejorar su química en el campo. Más allá de eso, todo se mantiene igual. Y el gran problema persiste: el matchmaking a veces te enfrenta a la IA en lugar de a rivales humanos, algo frustrante en un juego de fútbol competitivo.
Un legado olvidado: PES ya no volverá
En cuanto a licencias, Konami vuelve a quedarse corto: FC Barcelona, la Ligue 1 y algunos clubes de Italia e Inglaterra son lo más destacado. Lionel Messi y Lamine Yamal son las grandes caras visibles, junto con varias leyendas. Sin embargo, la evolución respecto a 2025 es casi nula, salvo en móviles, donde sí hay mejoras gráficas y de control.
Es evidente que Pro Evolution Soccer no regresará. Lo que fue un referente de los juegos de fútbol en PlayStation 2 y PlayStation 3 ahora parece reducido a un producto sin alma, orientado a los micropagos en móviles. Lo que alguna vez fue mágico en PES 6 hoy se siente como un recuerdo lejano.



