Se hizo pasar por un niño en un chat de citas: esto sucedió
Internet es una gran fuente de información, entretenimiento y oportunidades. Sin embargo, todas las ventajas que ofrece hace que sea una herramienta que uno debiera utilizar con responsabilidad. Hoy en día los niños tienen acceso total a la tecnología; ya muchos tienen iPads, celulares, notebooks, etc. A ellos les basta escribir la dirección de un sitio web para ingresar a contenidos que nunca imaginaron. Los que están entrando en la pubertad, lógicamente tienen interés en conocer el amor y por su inocencia podrían querer buscarlo a través de las redes. En este experimento se puede ver cómo un niño puede interactuar fácilmente con un adulto a través de chats y así lo cuenta en primera persona para el sitio Upsocl
La web a la que ingresé no la vamos a mencionar pero, permitía hablar con cualquier persona al azar. Tomaba menos de 1 minuto ingresar y partir hablando con alguien. El sitio dejaba como opción encender la cámara y así darle al otro una idea de quién era el que escribía. La mayoría de las personas escogió tenerla en funcionamiento. Yo apagué la de mi ordenador. En el sitio se podía encontrar de todo, desde personas que se masturbaban en vivo, hasta tipos que sólo querían conversar amistosamente con alguien. Llama la atención que la mayoría son hombres y que no hay un rango de edad específico. A continuación puedes conocer algunas de las conversaciones que tuve.
En algunos casos fingía ser un chico menor, mientras que en otros,para que siguiera la conversación, decía que era una niña de 13 años. Lo que primero se dejaba en claro era esto. Así lo demuestra la primera pregunta de este joven
Al no tener yo encendida la cámara, muchos decidían cancelar el chat y la conversación se acababa de inmediato. Este usuario turco hizo la pregunta y sugirió utilizar Skype, no importándole que yo dijera tener 13 años
Habían casos realmente en los que la intención era sumamente directa. El objetivo era ver a la otra persona desnuda o tocándose sexualmente, esos usuarios daban el “siguiente” de inmediato al no ver imagen:
Algunas de las personas eran europeas, así que hablé inglés en esos casos. Uno de ellos fue este hombre de los Países Bajos, el cual tenía 27 años y dijo que no mostraba su cara porque no estaba afeitado.
Me llamó mucho la atención encontrar a este niño. Él era de Chile, tosía frente a cámara y me aclaró que estaba enfermo y que tenía dolor de pecho.
Le pregunté si había ido al doctor y me dijo que no. A pesar de haber estado enfermo, se mostraba alegre e inocente. Los dos éramos de la misma ciudad, por lo que hubiéramos podido entendernos si la conversación se extendía.
El niño parecía ser menor de 15 años, su escuela se encontraba cerrada y por eso tenía tiempo para chatear. Lamentablemente no pude hablar más con él, ya que me dijo que tenía que irse. Hubiera sido bueno advertirle de los riesgos del sitio web y el tipo de personas con las que se podía encontrar.
Luego de ellos tuve una larguísima conversación con un usuario que, al igual que yo, tenía su cámara deshabilitada. Él habló de temas sexuales e insinuó querer mostrarse. Yo dije que era una niña de 13, pero eso no impidió que fuera explícito en los temas.
La conversación se fue alargando y cada uno fue dando detalles de su vida. Él se hacía llamar Manuel y aseguraba tener 15 años. Tenía interés en “hablar con mujeres y otras cosas”.
El último que vale la pena mencionar es un chico mexicano llamado Isai que me alertó de lo que podría encontrar en la página. Fue amable y hablamos un buen rato. Tenía 22 años y se alegró de que me gustara un águila que estaba a sus espaldas.
Yo le expliqué que no estaba acostumbrado al chat y que de salir un hombre desnudo, lo cambiaría de inmediato. Isai buscaba charlar con mujeres, sólo eso, así que pudimos seguir hablando sin problemas. No entramos a hablar de temas sexuales.
El experimento se concluyó de esta manera, confirmando la teoría de que las redes son un espacio en donde se puede encontrar una gran variedad de cosas por eso hay que tener un estricto control con nuestros hijos.
Repasá el experimento completo en: Upsocl