19 verdades sobre tus dibujos animados favoritos
Todos sabemos que los dibujos animados tienen el propósito de entretener sacando partido del absurdo y las situaciones imposibles. Aún así, a muchos nos gusta imaginarnos qué sería posible y qué no en la vida real, y hay algunas cosas, que aunque no nos hayamos parado a pensarlas, serían no solo imposibles, sino catastróficas. Veamos algunas de ellas citadas en Revista Quo (España).
Según oscuros rumores, parece que nuestro héroe y el gran Scooby podrían haberle dado consumido marihuana. Fijémonos en el look de Shaggy y en el apetito voraz que les distinguía tanto a él como a su perro. Mirad los ojos del flacucho: ¡son todo pupilas! También resulta sospechoso el miedo injustificado de ambos a que sus enemigos resultasen ser fantasmas de verdad... muy a pesar de que nunca lo fuesen.
Esto nos hace preguntarnos qué tenían en realidad las “Scooby galletas” que Shaggy devoraba a pesar de ser alimento para canes. Aunque el equipo creativo niega cualquier adicción por parte del cabeza del grupo, las pruebas apuntan a que los rumores podrían tener razón.
A pesar de que el correcaminos es veloz y alcanza los 40 km/h, no es nada comparable con la velocidad del coyote, que puede llegar a los 69 km/h. Por tanto, la serie duraría medio capítulo piloto... y ya.
"El coyote es más rápido que el correcaminos"
Madagascar, una convivencia imposible
La cebra es parte habitual de la dieta de los leones, y aunque los machos no suelen cazar, en caso de necesidad sí podría hacerlo llegando a atacar incluso al hipopótamo y a la jirafa. Es decir, al llegar el barco a puerto, podríamos montar una carnicería-pollería bastante completa.
Los hipopótamos son probablemente los animales más agresivos de África y el causante de más muertes humanas por animales. Así que, posiblemente, Gloria la hipopótamo, se pasaría el viaje en una esquina defendiendo su territorio y Melman la jirafa en otra esquina intentando alejarse de la cebra Marty (que sería la primera en caer en manos del león).
Por otra parte, los pingüinos barbijos llegarían cocidos literalmente. Por no hablar del estrés de ver a sus compañeros de habitáculo. Tengamos en cuenta que son criaturas que viven en zonas antárticas de nieve perpetua, por lo que sin la refrigeración adecuada estarían sentenciados antes de subir.
Las dimensiones del campo de Oliver y Benji ha sido un tema ampliamente debatido. Todos damos por hecho que la pareja de futbolistas debía tener unos cuádriceps dignos de un campeón.
El estudiante de física Resaka Scientific se tomó hace un tiempo la molestia de resolver el misterio para todos nosotros. Calculó la distancia a la que se ve el horizonte y el ángulo al centro de la Tierra.
"Tomando como referencia a una persona de 1,70 de altura, ésta vería el horizonte, según los cálculos, a 4,5 km. Teniendo en cuenta que la línea de puerta aparece cuando un jugador está aproximadamente a 3/4 de la longitud del campo, es fácil deducir que nuestros futbolistas favoritos de la infancia jugaban en un campo de nada menos que ¡¡18 Km. de longitud!!"
"La cancha medía 18 km de longitud en los Supercampeones"
Superman destruyó la Tierra por no saber de física
¿Recuerdas cómo el Superman de Christopher Reeve hizo girar la tierra hacia atrás para retroceder en el tiempo y salvar a Lois? Pues resulta que no debería haber hecho eso, porque frenar la rotación de la Tierra estropearía muy seriamente nuestro planeta. Eso no está bien, Superman.
Al estar sobre la tierra y rotar esta, tenemos su misma velocidad ya que nos movemos con ella. Frenar la rotación o incluso invertirla, significa que todo lo que está sobre la tierra también tendría que frenarse para mantenerse en la misma posición. Pero si sólo se frena la Tierra, los que seguimos sobre ella seguiríamos teniendo la misma velocidad que antes, por lo que seguiríamos moviéndonos. Es decir, saldríamos literalmente volando en la dirección de rotación. Además, pasaría lo mismo con la atmósfera, por lo que se producirían, entre otras cosas, huracanes, vientos y vendavales que arrasarían con todo, por no hablar del efecto con el agua del mar, ríos y lagos
Heidi: Pedro, Heidi, el abuelito y su columpio suicida
Como os contábamos en el Quonectados nº 216, el columpio de Heidi era cualquier cosa menos seguro.
Las dimensiones del columpio con el que Heidi se balanceaba casi de forma suicida por los Alpes suizos ha sido un tema muy comentado en la web y en foros de física desde hace mucho tiempo. Para averiguarlo, los chicos de La web de Físicacontaron con el único dato que tenían para realizar el cálculo: el periodo de oscilación, que obtuvieron gracias a la intro de la serie en la que se ve que tarda 9 sg en hacer el trayecto completo del columpio.
Siguiendo el método matemático y analizando mediante fórmulas físicas el comportamiento de un péndulo bajo los efectos de la gravedad, se obtiene una longitud de 20,25 m. Si usamos el método gráfico congelando dos frames de la intro donde aparezcan las cuerdas del columpio y buscamos el punto de intersección entre las dos rectas, la longitud es de 17,40 m.
No todas las dudas están resueltas. Una de las más inquietantes es saber cómo Heidi se subía y se bajaba del columpio ya que este estaba ¡a más de 150 m de altura!