El WiFi público puede ser peligroso
-
Te puede interesar
Los cinco mejores teléfonos Motorola de gama económica para comprar en 2026
Es natural encontrarse con frases del estlo "no hagas homebanking o nada importante a través de una conexión WiFi pública", y aunque hemos explicado a lo largo de varias notas el por qué, me parecía interesante insistir pero haciéndolo desde una sola nota.
¿Por qué no conviene?
Utilizar una red pública tiene sus problemas. Se trata de redes abiertas que permiten espiar la red con facilidad, esta es una técnica que se basa en el snooping (espiar en inglés). La red puede comprometer de esta manera a todas las máquinas y dispositivos que estén conectados a ella o, peor todavía, el mismo punto de acceso puede ser una trampa de moscas.
|
|
Cuando te conectás a una red abierta, por lo general carece de incriptación, lo que hace que todo el tráfico que generes con tu computadora esté a total disposición y claramente visible a cualquier persona que se encuentre en el radio de emisión de esa red. Todo el mundo va a poder ver qué visitás, qué no, qué escribís, etc, vas a estar completamente desnudo/a.
Cómo protegerse
Lo principal: si podés no usar esa conexión, no lo hagas. Pero si justo tenés que pagar la cuota del auto y el recargo por no hacerlo es multimillonario (y deberás pagar todo lo que tenés en cuenta bancaria), entonces tal vez sí se justifique utilizar redes abiertas. En este caso, es muy importante utilizar webs que utilicen encriptación o aplicaciones para ello como HTTPS Everywhere.
Si para vos es habitual utilizar redes públicas, entonces tal vez te convenga gastar en una red privada virtual (VPN, por sus siglas en inglés) lo que no pagás en conexión de Internet. Con una VPN vas a poder navegar en privado a través de cualquier conexión que tengas disponible y nadie podrá ver lo que estás viendo cuando estás detrás de ua red VPN.
También te conviene configurar tu sistema operativo e indicarle que estás conectado/a a través de una red pública. Cuando se tildan estas opciones de configuración, el sistema cierra varios puertos y se asegura de no compartir ninguna información sensible (tanto tuya como de tu sistema en particular), para intentar disminuir al mínimo tus vulnerabilidades.
Firewall
Muchas personas creen que el Firewall es algo que está para molestar. Bueno, en algunos sistemas esto es así, pero aunque sea molesto, el Firewall sirve pues bloquea cierto tráfico y cierto software para aumentar tu seguridad. Habilitalo y configuralo acorde a tu gusto y conveniencia. En GNU/Linux, por lo general no es necesario pues las opciones de Firewall son siempre lo suficientemente duras, pero podés tocar las IPTables o chequear que todo esté correcto.
Dejá de compartir carpetas
Muchas veces, por comodidad o porque ciertos programas lo requiere o solicitan, tenemos compartidas una o varias carpetas del sistema. Algunos/as incluso llegan a compartir todo su disco rígido, una pésima práctica si estás conectado/a a una red pública.
|
|
HTTPS
Si tenés la posibilidad, configurá tu navegador, cliente de correo y otros softwares que utilizan Internet para que utilicen HTTPS y SSL cada vez que esté disponble. También podés utilizar el plugin del que te hablamos más arriba.
Hay mucho más por hacer, pero con estos tips ya tenés por dónde empezar a proteger tu intimidad.
¡Happy Hacking!