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Vapeo: médicos y científicos debatieron los riesgos y el nuevo escenario regulatorio en Argentina

Especialistas de Argentina, Brasil, Chile y España analizaron la reducción de daños y las experiencias internacionales tras la legalización.

Con la legalización del vapeo todavía reciente, médicos y científicos de Argentina, Brasil, España y Chile se reunieron en Buenos Aires.

Con la legalización del vapeo todavía reciente, médicos y científicos de Argentina, Brasil, España y Chile se reunieron en Buenos Aires.

Archivo.

Con la legalización del vapeo todavía reciente, médicos y científicos de Argentina, Brasil, España y Chile se reunieron en Buenos Aires para analizar la evidencia detrás del cambio regulatorio y discutir las diferencias de los riesgos entre el cigarrillo tradicional y los nuevos productos de nicotina.

El debate se desarrolló durante el encuentro “El Poder de la Innovación: Cómo Argentina Cambió de Rumbo y Qué Significa Para la Región”, organizado por Somos Innovación y la Fundación Internacional Bases. Quienes hasta hace un tiempo compraban productos en el mercado negro y estaban a las buenas de quien se los vendía, van a tener una normativa que les va a garantizar la trazabilidad y la seguridad de lo que compren.

El debate sobre la reducción de daños

Uno de los principales expositores fue Diego Verrastro, médico cirujano de la UBA y ex portavoz de la Red Latinoamericana de Reducción de Daño Asociado al Tabaquismo (Reldat). El especialista planteó que las políticas de salud pública deben contemplar a los fumadores que no logran abandonar el consumo. La abolición del riesgo es una aspiración de la salud pública que estuvo centrada, en gran medida, en la negación. Hoy hay muchas personas que, en realidad, no van a dejar de fumar. La salud pública tiene la obligación de atender a esas personas y ofrecer alternativas que reduzcan los riesgos

Se debe analizar la evidencia detrás del cambio regulatorio y discutir las diferencias de los riesgos entre el cigarrillo tradicional y los nuevos productos de nicotina.

Se debe analizar la evidencia detrás del cambio regulatorio y discutir las diferencias de los riesgos entre el cigarrillo tradicional y los nuevos productos de nicotina.

La neumonóloga Mariana Rivera, también formada en la UBA, puso el foco en la diferencia entre la nicotina y los productos derivados de la combustión. Según explicó, el principal problema sanitario del cigarrillo tradicional está asociado al humo y a las sustancias tóxicas que genera la combustión. Rivera señaló que la evidencia internacional muestra una exposición “mucho menor” a sustancias tóxicas en el vapeo frente al cigarrillo convencional. Sin embargo, advirtió que Argentina todavía necesita producir evidencia propia, no es lo mismo la población de estos países europeos que la nuestra.

Por su parte, la toxicóloga y farmacóloga brasileña Ingrid Dragan Taricano, fundadora de Unitox, cuestionó la asociación directa entre nicotina y cáncer. Durante su exposición sostuvo que la nicotina no está provocando cáncer ni está involucrada en eso y reclamó una discusión científica que permita diferenciar sus efectos de los provocados por el humo del cigarrillo. Además, anunció la creación de la Sociedad Argentina de Ciencia y Tecnología para Reducción de Daños.

Chile y Suecia, dos casos observados

El debate también incorporó experiencias internacionales. Marco Antonio Lozano, médico, ex presidente de la Cámara de Diputados de Chile y Doctor en Políticas de Salud por Johns Hopkins, presentó el caso de la Ley 21.642, que reguló la venta de cigarrillos electrónicos en ese país. La norma establece restricciones a la publicidad, prohíbe la venta a menores y fija límites para la concentración de nicotina. Lozano destacó que el proceso legislativo chileno demandó tres años y medio y terminó con una aprobación unánime, con respaldo tanto del oficialismo como de la oposición. El especialista vinculó ese resultado con el concepto de libertad personal informada. Una vez que yo conozco los riesgos, después de tener un debate de dominio público y de educación, yo elijo. Suecia apareció como otro de los principales ejemplos mencionados durante el encuentro. Lozano señaló que el país registra una de las tasas más bajas de cáncer pulmonar y destacó el descenso del tabaquismo asociado, entre otros factores, al uso de bolsitas de nicotina. Según los datos citados durante la jornada, Suecia redujo su proporción de fumadores al 5% de la población, la cifra más baja de la Unión Europea.

El escenario en Argentina

La experiencia sueca también fue abordada por representantes de consumidores de distintos países, entre ellos Brasil, México, Colombia y Suecia, durante un panel dedicado a la sociedad civil. En Argentina, una encuesta de Opinaia citada durante el encuentro señaló que el 5% de la población vapea de manera exclusiva y que más de la mitad de los consultados respalda una regulación que incluya controles de calidad y prohibición de acceso para menores. El perfil del vapeador que no fuma sería predominantemente masculino y estaría concentrado especialmente entre los adultos de 25 a 44 años.

La nicotina no está provocando cáncer ni está involucrada en eso y reclamó una discusión científica que permita diferenciar sus efectos de los provocados por el humo del cigarrillo.

La nicotina no está provocando cáncer ni está involucrada en eso y reclamó una discusión científica que permita diferenciar sus efectos de los provocados por el humo del cigarrillo.

El encuentro se desarrolló así en un momento clave para la región. Mientras Argentina avanza con la implementación de su nuevo esquema regulatorio, médicos, científicos y representantes de consumidores plantearon la necesidad de pasar de una discusión centrada exclusivamente en la prohibición a otra enfocada en los distintos niveles de riesgo, la evidencia disponible y los mecanismos de control.

* Federico N. Fernández, CEO de Somos Innovación y presidente de la fundación.