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Vapear, ¿le gana al consumo de tabaco en los jóvenes argentinos?

Un reciente estudio del Sedronar, marca cuál es el consumo que prevalece entre los jóvenes: vapear o tabaco. Cuál es la situación actual.

Vapear y el consumo de tabaco en los jóvenes. Foto: Shutterstock

Vapear y el consumo de tabaco en los jóvenes. Foto: Shutterstock

Vapear o usar cigarrillos electrónicos es más usual en los jóvenes de los secundarios argentinos que fumar tabaco. El dato se desprende del reciente informe del Sedronar (la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina). Se trata del Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria. Es un estudio con datos recientes, de 2025.

Entre la población escolar de nivel secundario, las bebidas energizantes (75%) y alcohol (72,5%) son las sustancias que presentan mayores tasas de consumo de alguna vez en la vida. En tercer lugar, se ubica el uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos con una tasa de consumo del 35,5%. Le sigue el consumo de tabaco (cigarrillos con y sin filtro, de paquete o armados), cuya tasa alcanza un valor de 28,7%. La marihuana se ubica en quinto lugar, con una tasa de consumo del 17%.

Cómo se hizo el estudio sobre consumo

El universo del estudio está conformado por la población que ha estado cursando al momento del relevamiento el 8°, 10° y 12° año, correspondiente a los cursos 1º, 3º y 5º o bien 2°, 4° y 6° del nivel secundario (según la organización de cada jurisdicción), la cual corresponde mayoritariamente a jóvenes de 13, 15 y 17 años, en escuelas de gestión estatal y privada de todo el país.

Se relevó el 100% de los 1.085 establecimientos educativos que integraron la muestra de escuelas de enseñanza secundaria del país, con un total de 118.060 estudiantes encuestados y una muestra efectiva de 117.833 estudiantes. Esta muestra, afirma el informe, permitió representar a 2.189.571 estudiantes a nivel nacional, de los cuales el 47,6% son varones, el 50,3% mujeres y 0,9% se identificó con la categoría “otro”, registrándose un 1,2% de casos sin respuesta. Respecto a la distribución etaria, el 39,4% de los estudiantes tiene 14 años o menos, el 33,1% entre 15 y 16 años, el 26,3% pertenece al grupo de 17 años o más, y el 1,1% correspondió a casos sin dato.

Vapear, más común que fumar tabaco

El consumo reciente de sustancias aumenta con la edad, indica el estudio. Sin embargo, esto no ocurre en la totalidad de los consumos; de hecho, no hay diferencias estadísticamente significativas entre grupos de edad respecto del consumo de estimulantes, éxtasis, pasta base, alucinógenos, anfetaminas/metanfetaminas y ketamina.

El consumo de alcohol, marihuana y de vapeadores o cigarrillos electrónicos aumentan progresivamente conforme sube la edad, en cada grupo de edad los estudiantes declaran mayor consumo que en el anterior.

Por ejemplo, mientras entre los estudiantes de 14 años o menos el 47,1% consumió alcohol en el último año, esta proporción es del 77,1% entre quienes tienen 15 o 16 años (un aumento de 30 puntos porcentuales); y mientras entre el primer tramo la prevalencia de consumo de vapeadores es de 22,4%, aumenta al 32% entre el segundo tramo de edad (un aumento de 9,6 puntos porcentuales). El aumento del consumo de estas sustancias a partir de los 17 años también es significativo, aunque con menor diferencia porcentual entre ellas.

En la comparación histórica con el sexto estudio (2014), se observa la estabilidad del consumo de alcohol como una de las prácticas más extendidas y el descenso sostenido del consumo de tabaco, aunque ahora presumiblemente compensado o complementado por la irrupción de los vapeadores como nueva modalidad inhalada de consumo de sustancias, cuyo relevamiento fue una innovación respecto de los estudios anteriores.

consumo de sustancias

Vapear y la creencia de "que no hace nada"

Manuel cuenta que cuando tenía 13 años empezó a vapear porque pensaba que "era más sano" que fumar tabaco. "Además, estaba de moda, tenía sabor a sandía y era rico", relató a MDZ. Pero no es el único, sus compañeros, que ahora tienen 15 años hicieron lo mismo.

"La mayoría de mis compañeros empezó a vapear, e incluso dos de ellos nos vendían, después se les terminó el negocio porque se pusieron más caros los cigarrillos electrónicos", sostuvo.

El vapeo es perjudicial para la salud porque el aerosol que se inhala no es vapor de agua inocuo, sino que contiene nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas peligrosas (como metales pesados y carcinógenos) que dañan los pulmones, el corazón y el cerebro, especialmente en adolescentes, además de causar adicción y aumentar el riesgo de problemas respiratorios, cardiovasculares y de desarrollar adicción a otras drogas.