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Uspallata, la puerta de Mendoza al mundo

Mendoza necesita mirar su desarrollo con visión de largo plazo y Uspallata está llamada a ser uno de los grandes motores de ese futuro.

Uspallata, la puerta de Mendoza al mundo

Uspallata, la puerta de Mendoza al mundo

Somos la montaña es el lema que nos acompaña, describe y enorgullece a los lasherinos. Por eso transformar a Uspallata es un hito estratégico que expresa una convicción profunda: Mendoza necesita mirar su desarrollo con visión de largo plazo, integrando producción, logística, ambiente y oportunidades reales para su gente, y Uspallata está llamada a ser uno de los grandes motores de ese futuro.

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Durante años, Uspallata fue pensada como un territorio limitado a una sola actividad por sus bellezas naturales o reducido a su condición de paso. Es un distrito estratégico, con un potencial productivo, logístico y turístico capaz de posicionar a Las Heras y a Mendoza en el mapa del desarrollo global. Hoy, trabajamos para ponerla en el lugar que merece y que históricamente se ganó.

El reciente impulso al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea marca un punto de inflexión. Ese entendimiento abre un escenario concreto: el mundo va a demandar alimentos de calidad, trazables, con identidad de origen y producidos de manera sostenible. Mendoza tiene con qué responder a ese desafío, y Uspallata puede ser parte central de esa respuesta. Por eso buscamos desarrollar oportunidades concretas para reactivar y diversificar la producción local, desde cultivos andinos como la quinoa y los papines, hasta aromáticas como la lavanda, el azafrán, la producción de semillas, la ganadería ovina, caprina y avícola de calidad, la elaboración de alimentos con identidad regional y el fortalecimiento de una gastronomía asociada al territorio. Todo ello puede transformar a Uspallata en un polo agroalimentario diferenciado, con productos propios, empleo genuino y valor agregado local.

Pero producir no alcanza si no sabemos cómo y por dónde transportar lo que producimos. Allí aparece otro eje clave: el corredor bioceánico. Uspallata es el corazón logístico del principal paso internacional del país. El Cristo Redentor no es sólo un cruce fronterizo: es una oportunidad estratégica para que los productos mendocinos lleguen al mundo de manera competitiva, eficiente y sostenida en el tiempo. Los recientes anuncios sobre la necesaria intervención de la ruta nacional 7 en Alta Montaña son un buen augurio, porque sin la modernización y mantenimiento adecuado de nuestras rutas, resulta muy difícil disminuir los costos logísticos.

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Desarrollo productivo, logística y turismo no son compartimentos estancos. Se potencian entre sí. En ese punto, Las Heras tiene un símbolo que nos proyecta al mundo: el Aconcagua, el coloso de América. La montaña más alta del continente no sólo es un emblema natural; es una puerta de entrada internacional, una marca global que nos permite mostrar quiénes somos, qué producimos y cómo pensamos nuestro desarrollo. En este esquema, el turismo cumple un rol fundamental, pero no exclusivo. Uspallata ya es un punto de paso obligado para miles de personas y un destino de montaña de enorme atractivo. El verdadero salto cualitativo se da cuando el turismo se articula con la producción local, con la identidad gastronómica, con los productos del valle y con una comunidad que se beneficia directamente de ese movimiento.

Y por supuesto, nuestra montaña tiene la riqueza mineral que necesita el mundo. El cobre es el único metal que no tiene un sustituto y tenemos las reservas para la transición energética. Contamos con los profesionales y técnicos para cuidar y controlar estos procesos y atraer las inversiones para que ese futuro sea para todos los lasherinos y los mendocinos. Proyectos como PSJ Cobre Mendocino representan una oportunidad histórica para la provincia. Se trata de una inversión de escala internacional, con impacto en empleo, infraestructura, proveedores locales y recursos para el Estado.

Por eso desarrollamos un Master Plan para Uspallata, ordenando el territorio, poniendo en valor tierras fiscales hoy ociosas y generando condiciones claras para la inversión privada. No hablamos de improvisación, hablamos de planificación. No hablamos de crecimiento desordenado, hablamos de desarrollo con equilibrio ambiental, identidad local y reglas claras. Hablamos de oportunidades para nuestros jóvenes, de trabajo.

Y esto lo estamos haciendo hoy. Avanzamos con la logística para otorgar tierras fiscales, zonificadas de acuerdo al Plan de Ordenamiento Territorial para desarrollo de la producción agrícola, la ganadería y el turismo, y con estos proyectos llevar más y mejor infraestructura. Pero no es todo, trabajamos con una visión integral de Alta Montaña por eso vamos a intervenir y renovar la infraestructura en Las Cuevas y en Puente del Inca.

Uspallata tiene recursos naturales, capital humano, historia productiva y una ubicación privilegiada. Lo que faltaba era decisión política y una mirada integral. Esa es la responsabilidad que asumimos desde el Municipio de Las Heras: convertir el potencial en oportunidades concretas, y las oportunidades en empleo, arraigo y futuro para nuestros vecinos.

Pensar a Uspallata como distrito estratégico es pensar a Mendoza desde el futuro. Un futuro donde producimos más y mejor, donde nos integramos al mundo con inteligencia y donde el desarrollo llega a cada rincón del territorio. Ese es el camino que estamos construyendo.

Francisco Lo Presti, intendente de Las Heras