Presenta:

"Uno es de donde viene" Julio Leparc: Arte cinético al modo de un diálogo con el público

Domingo de Ramos y llega "Arte que motiva", la columna que hoy nos presenta a Julio Leparc, un artista y su obra, con el estilo de Juan Barros.

Julio Leparc

Julio Leparc

Ilustración de Lisandro Ruiz.

Es tal como nos miramos… ¡Como te reconozco me reconozco! Del lado del público: Un hombre que responde a sus raíces. Un compromiso político. Y en disidencia con el mercado y la absolutización del consumo. La luz y el movimiento intensos del arte cinético en Julio Leparc advienen en diálogo con el público.

Su obra nos hace cómplices de un lúdico ver que a sus más de 90 años lo sigue evidenciando profeta de la percepción y un anticipo de la realidad virtual.

La mirada en contorsión.

Y un croquis del universo…

La obra colectiva “La tortura” nos sigue advirtiendo de la realidad

A lo mejor la síntesis de su obra son signos que motivan una fusión con el público que a través de la experiencia visual anhela liberar de la complejidad de las imágenes. Y que ver sea tan simple como mirarnos…

El ritual del asombro

¿Cuál es la edad de su mirada?

Juan Barros (3)
Al arte alegra nuestra vida.

Al arte alegra nuestra vida.

En un temprano concurso de croquis en el Zoológico Hizo unas gacelas que aún son su vigencia.

Y hace tan poco presentó posiblemente el ánimo de una cita a ciegas con colores flúo en la oscuridad, vivificados en una instalación móvil en el CETC del Teatro Colón. Vale recordar con él una y mil veces cuando confió su suerte a una moneda arrojada al aire al modo de una cita con el destino.

También el encantamiento que despierta en él la música clásica es otra cita tal como si irradia lo oportuno en su andar. Incluso para su intervención lumínica del obelisco reconoció al público como desencadenante de la mirada de su obra. Y así tal otras expresiones populares darnos cita allí…

El lugar del otro es el más fiel espejo

Tantas veces le escuchamos decir más o menos así: "Me gusta que haya participación, dejando de lado exigencias como que tiene que estar cultivado, conocer la historia del arte o haber desarrollado un gusto. Mi pretensión es la relación directa a través del ojo, sin intermediarios. Si el espectador llega con algún pesar y al salir tiene un grado aumentado de optimismo o un poco de esperanza, para mí es suficiente". Siempre está maquinando algo… Y así lo representa desde hace décadas las maquinarias de la imaginación que dan lustre a sus instalaciones inmersivas.

La épica de “Estar pendiente”

A sus 97 años no es conclusivo. Recientemente se conoció su experiencia al fotografiar…

Y algo más: la parrilla para hacer el asado en su taller de París.

La determinación es la maduración de la voluntad.

“Uno lleva en sí cantidades de ideas embrionarias. A veces me sorprendo poniendo a punto, de pronto, algo que dejaba madurar más o menos descuidadamente desde hacía años. Entre todas esas vagas ideas acumuladas, muchas no llegan a ningún resultado. Indiferente a las presiones ejercidas por las diferentes corrientes artísticas, intento, en la medida de lo posible, de preservar mi libertad de creación a riesgo de contradecirme, a riesgo también de incomodar a aquellos a quienes les puede chocar una falta de estilo”

Todo lo que nos cuesta es lo que nos costó.

¡Dar gracias es nuestro mayor nivel de atención!

* Juan Barros, energizante natural. Apto para todo público.