Una argentina fue a Brasil, pidió un choclo en la playa y la estafaron: pagó casi 6 millones de pesos
Una mujer fue engañada mientras realizaba una transferencia bancaria a cambio de un choclo en una playa concurrida de Brasil.
Compró un choclo en la playa y la estafaron.
ShutterstockUna turista argentina fue víctima de una estafa digital en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, luego de querer comprarle un choclo a un vendedor ambulante. Las que debían ser vacaciones para disfrutar y relajar en un paraíso tropical, terminaron convirtiéndose en días marcados por la estafa y la desesperación en tierras extranjeras.
La mujer, identificada como María Cristina Gómez Aguillar, transfirió 20.000 reales, equivalentes a casi seis millones de pesos argentinos, debido a una maniobra fraudulenta que ocurrió durante el pago electrónico.
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El episodio sucedió el domingo pasado, cuando la turista se encontraba de vacaciones en Brasil. Al acercarse a un puesto de la playa para comprar un choclo, pactó verbalmente un precio de 20 reales. Sin embargo, ante la dificultad para comprender el idioma portugués, la comunicación con el vendedor se volvió confusa desde el comienzo, según relató la mujer a los medios locales.
Es más, la propia víctima contó que el supuesto comerciante le ofreció colaborar para facilitar la operación. Le pidió el teléfono celular y, al tener acceso a la aplicación de pago Pix, ingresó los datos de la cuenta receptora y el monto. La mujer confió en que se estaba efectuando la transacción por el importe acordado.
“Entonces él me ayuda -me dice ‘dame, ayudo’-, y pone el monto y me dice ‘está’. Y yo le digo ‘¿ya está?’, y me dice ‘sí, ya está’”, explicó la turista a través de sus redes sociales. La transferencia se concretó en pocos segundos y, en ese momento, no notó ninguna irregularidad.
Horas después, al revisar su cuenta de Mercado Pago, descubrió que el valor transferido había sido de 20.000 reales, una cifra mil veces mayor al precio acordado. El monto representa aproximadamente $5.559.508 al tipo de cambio oficial. Según expresó la víctima, ese dinero constituía prácticamente la totalidad de su presupuesto destinado a las vacaciones.
De inmediato, María Cristina Gómez Aguillar denunció el hecho ante la Policía Civil de Río de Janeiro. En consecuencia, las autoridades brasileñas tomaron conocimiento del caso, aunque indicaron que este tipo de delitos son de difícil resolución. La naturaleza instantánea de las transferencias digitales, sumada a la falta de datos concretos sobre el presunto estafador, complica la posibilidad de rastrear el dinero o identificar al responsable.
Qué hacer para evitar estafas en Brasil
Las autoridades brasileñas señalaron que, en este tipo de situaciones, la recomendación es no entregar el celular a terceros para realizar pagos digitales. En caso de no comprender el idioma o el sistema de cobro, se aconseja recurrir a métodos con mayor seguridad, como el escaneo de códigos QR o la utilización de montos preestablecidos verificados por ambas partes.


