Redes sociales, salud mental y ciberdelitos: los nuevos riesgos de la vida digital
Expertos advierten sobre el impacto de las redes sociales en adolescentes y el crecimiento de delitos como grooming y sextorsión.
Redes sociales, salud mental y una virtualidad sin resguardo.
ShutterstockEl uso intensivo de tecnologías digitales y redes sociales ha transformado radicalmente los vínculos sociales, las prácticas cotidianas y también los riesgos a los que están expuestas las personas. Desde la salud mental hasta los delitos virtuales, las advertencias de expertos como el profesor en investigación criminal Aníbal Lazzaroni y el psicólogo especializado en consumos digitales Damián Supply, ambos entrevistados por MDZ Radio, permiten trazar un panorama complejo sobre un fenómeno que crece a la par de la conectividad.
Redes sociales y salud mental: cómo impacta el consumo digital en niños, adolescentes y adultos
Damián Supply abordó los impactos que las redes sociales tienen sobre la salud mental, en especial entre niñas, niños y adolescentes. “Las redes están diseñadas para captar nuestra atención. Nos muestran lo que nos gusta, lo que miramos, lo que likeamos. Así pasamos más tiempo conectados, muchas veces sin darnos cuenta”, señaló.
Esta lógica responde a lo que se conoce como “economía de la atención”, en la que las plataformas digitales compiten por captar el mayor tiempo posible de sus usuarios. Como contracara, comienzan a aparecer intentos de resistencia como el “detox digital”. “Dejar el teléfono durante el fin de semana o en ciertos momentos del día puede servir, pero cuesta sostenerlo”, advirtió el psicólogo.
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Supply también destacó la importancia de posponer el uso de pantallas en la infancia: “Hasta los tres años se recomienda evitarlas. Las aplicaciones son intuitivas, pero lo que los chicos necesitan es interacción con el mundo físico: sonidos, texturas, movimiento. La pantalla achata esa experiencia”.
El impacto en la salud mental no es menor. Según el especialista, las redes pueden generar adicciones comportamentales similares a las que provocan las sustancias químicas: “Generan placer inmediato. Hay síntomas que deben preocuparnos, como la irritabilidad, el insomnio o la pérdida de interés en otras actividades”.
En cuanto a los modelos de crianza frente al consumo digital, Supply sostuvo que lo más importante es el acompañamiento familiar: “Educar en lo digital es tan importante como enseñar a cruzar la calle. Hay riesgos reales que deben conocerse y hablarse en casa”.
Delitos virtuales y vacío institucional: el otro riesgo del ecosistema digital
En el plano del ciberdelito, el investigador Aníbal Lazzaroni señaló que los delitos como la sextorsión, el grooming y el phishing han aumentado significativamente, mientras que el sistema de seguridad informática y la respuesta judicial siguen siendo débiles. “Tenemos una legislación fuerte, como la Ley de Ciberseguridad y la reciente Ley Olimpia, pero una seguridad muy débil”, sostuvo el especialista.
Según explicó, los ciberdelincuentes aprovechan la buena fe y vulnerabilidad emocional de las víctimas, especialmente cuando se trata de contenidos íntimos: “Aunque se borren grabaciones o fotos de los dispositivos, siempre quedan copias. Muchas personas acceden a grabar videos íntimos sin saber que ese material puede ser reutilizado para extorsionar”.
También subrayó que estas prácticas no solo constituyen sextorsión, sino que en muchos casos implican violencia de género digital, lo que agrava las penas según la normativa vigente. Frente a estos hechos, recomendó no alertar al victimario y actuar rápidamente con capturas de pantalla y denuncia inmediata. “Debe primar lo cerebral por sobre lo visceral, incluso en casos de grooming”, puntualizó.
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Otro frente es el phishing, modalidad que utiliza correos electrónicos falsos con apariencia oficial para captar datos personales. “Se envían millones de correos con nombres oficiales o instituciones inventadas. El detalle está en el dominio: si el remitente es un Gmail o un Hotmail y no un dominio institucional, es una señal de alerta”, indicó Lazzaroni. Los adultos mayores, según remarcó, son las principales víctimas.
Además, cuestionó la falta de políticas públicas dirigidas a la alfabetización digital: “No hay campañas que orienten sobre el manejo de la virtualidad, especialmente para la tercera edad. Hemos tenido vulneraciones en organismos como el Senado, Renaper, Pami, el Banco Nación, y la información robada termina vendiéndose en la Deep Web”.
Por último, el investigador lamentó la falta de respuestas institucionales frente a la magnitud de estos delitos: “Tenemos nodos de inteligencia criminal que podrían actuar rápidamente, pero como es tan masivo, nadie quiere agarrar el tema. Es como agarrar un fierro caliente. La virtualidad es hoy una zona de extrema vulnerabilidad para la ciudadanía”.
Frente a un entorno digital cada vez más invasivo, especialistas coinciden en la necesidad urgente de promover políticas públicas, educación y acompañamiento para reducir los riesgos que afectan tanto a la salud mental como a la seguridad ciudadana.