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Quién es el prisionero de guerra argentino capturado por Ucrania tras ser engañado por el Ejército ruso

El argentino Ibrahim Roberto Yamil fue engañado y reclutado a una unidad rusa, sufrió heridas durante un combate y capturado como prisionero de guerra.


Un argentino de 37 años fue capturado por las fuerzas ucranianas después de haberse incorporado -por engaño- a una unidad militar rusa que combatía en Ucrania. Se trata de Ibrahim Roberto Yamil, padre de dos hijos, quien habría llegado a Rusia en abril de 2026 luego de responder a un anuncio publicado en Facebook.

El caso fue difundido por el proyecto ucraniano “Quiero Vivir”, que lo presentó como el primer ciudadano argentino conocido que fue tomado como prisionero de guerra en el marco del conflicto bélico.

Qué dijo el argentino capturado por Ucrania

Antes de su captura, el hombre contó su historia y pidió ayuda a las autoridades nacionales para poder regresar a su país de origen. “Me prometieron un dinero en internet para trabajar en logística y meternos, con un amigo, en el Ministerio de Defensa. Accedí a eso. Nos pagaron un pasaje a Italia, de ahí a Turquía, y de Turquía a Moscú. No le recomiendo a nadie que lo haga, porque prometen una cosa que no es. Me prometieron USD$20.000, cosa que nunca llegó”, dijo el argentino en un video publicado 6 días atrás en la plataforma de TikTok.

“Sufrí muchas penurias en Rusia porque te mandan a morir prácticamente”, expresó con angustia el argentino bajo el usuario de @camino_a_casa, y agregó: “La guerra es muy triste. Si les dicen que vayan a Rusia a pelear, no vayan. Te maltratan, no te dan comida, no te dan agua. Te mandan al frente a morir. Es un genocidio lo que está haciendo Vladimir Putin. Fui al hospital y es horrible”.

Cómo llegó el argentino a Rusia

De acuerdo con el relato difundido por el proyecto ucraniano “Quiero Vivir”, que coincide con las palabras de la víctima, Yamil encontró en Facebook un anuncio que ofrecía un “trabajo bien remunerado”. El hombre respondió a la publicación y posteriormente fue incorporado a un grupo de WhatsApp, donde habría descubierto que se trataba de un esquema destinado a reclutar hombres latinoamericanos para combatir en las fuerzas rusas.

En ese momento Yamil no tenía pasaporte y el reclutador se encargó de gestionar la documentación necesaria para el viaje, además de un visado y los pasajes de avión. Yamil habría partido rumbo a Rusia con escalas en Roma y Estambul hasta aterrizar en Moscú el 11 de abril pasado. Según “Quiero Vivir”, allí fue recibido por un reclutador ruso junto con un grupo de ciudadanos colombianos que habían llegado en otro vuelo. Posteriormente, los trasladaron a un campo de entrenamiento ubicado en la región rusa de Vorónezh, donde el argentino habría recibido una preparación militar antes de ser enviado a combatir.

Para mayo, siempre de acuerdo con la información difundida por el proyecto ucraniano, Yamil ya había sido desplegado en la zona de Lyman como soldado raso del 272.º Regimiento de Fusileros Motorizados. Su permanencia en el frente se interrumpió el 6 de julio, cuando resultó herido durante los combates y debió permanecer internado durante las tres semanas siguientes.

Tras abandonar el hospital y sin haberse recuperado por completo, según la misma fuente, el argentino fue destinado al 347.º Regimiento de Fusileros Motorizados, dentro de un pelotón conformado por soldados que ya habían sufrido heridas y que fueron enviados nuevamente al frente. Fue durante esa nueva etapa cuando terminó en manos de las fuerzas ucranianas.

Cuándo fue capturado Ibrahim Roberto Yamil

El argentino habría sido capturado a mediados de agosto y actualmente se encontraría recluido en un campo de prisioneros de guerra junto con otros ciudadanos extranjeros, según informó “Quiero Vivir”. El proyecto ucraniano también sostiene que los extranjeros incorporados a las fuerzas rusas son destinados con frecuencia a operaciones de guerra.

El caso de Yamil fue difundido además como parte de las advertencias sobre mecanismos engañosos de reclutamiento de ciudadanos latinoamericanos al Ejército ruso, a través de anuncios publicados en redes sociales.