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Guido Morán, de dirigir a Yami Safdie y Agus Bernasconi a construir su propio universo musical

El artista habló con MDZ sobre sus comienzos, el desafío de construir una carrera independiente y República del Karma, el disco en el que trabajó durante seis años.

Guido Morán, cantante y director artístico.

Guido Morán, cantante y director artístico.

Gentileza

La música estuvo presente en la vida de Guido Morán mucho antes de que pudiera pensarla como una profesión. Nació en la ciudad bonaerense de Necochea y creció en una casa en la que, aunque sus padres no eran músicos, las canciones acompañaban la cotidianeidad. “Me despertaban a la mañana con música, como que todo pasaba con música en casa”, recordó en diálogo con MDZ. De chico improvisaba shows y karaokes para su familia y fantaseaba, mientras miraba Chiquititas, con algún día ocupar él mismo ese lugar de cantante y actor.

La oportunidad llegó cuando tenía apenas 15 años. Audicionó para un musical de Pepe Cibrián, quedó seleccionado y tomó una decisión que terminaría por modificar su vida: dejar Necochea y mudarse solo a Buenos Aires para trabajar. A la distancia, reconoce que hubo algo de inconsciencia en aquel adolescente que no dudó demasiado antes de hacer las valijas. “Podemos llamarle madurez o vocación, no sé muy bien qué fue, pero era un sentimiento de tener ganas, de querer hacerlo, de estar muy seguro, de no dudar nunca”, explicó.

Para él, la distancia tampoco fue un impedimento para seguir su sueño. “Nunca extrañé. Nunca tuve esa sensación de ‘che, estoy lejos’. Era estar muy enfocado en que había una oportunidad y la quería tomar, porque de verdad era lo que deseaba hacer durante toda mi vida desde muy chiquito”, contó, y agregó: “Tuve la suerte de tener una vocación muy marcada y la valentía de asumirlo, seguir y hacerlo”.

Del escenario a encontrar una voz propia

En plena adolescencia, el escenario se convirtió en su lugar de trabajo. Guido compartía elenco con artistas más grandes, mientras que él y la mismísima Laurita Fernández eran los más chicos. En diálogo con MDZ, el cantante recordó aquella experiencia como una oportunidad para aprender y adentrarse en el mundo del arte arriba de las tablas. Quería entender desde los nombres de cada sector del escenario hasta el funcionamiento de las luces y la puesta. “Para mí fue aprender, ser una esponja. Me lo tomé como una universidad real”, definió sobre aquellos primeros años de profesión.

Guido Morán lanzó República del Karma.

Guido Morán lanzó República del Karma.

Cuando esa etapa llegó a su fin, apareció un nuevo interrogante: qué quería contar Guido de su propia historia. La respuesta comenzó a tomar forma en 2011 con La crisis de la carne, su primer álbum y el primer proyecto en el que pudo trasladar las herramientas adquiridas en el teatro hacia una propuesta propia.

“Me di cuenta de que, por ahí, a través de los personajes y del musical, no podía terminar de contar lo que yo quería contar como artista. Me surgieron un poco las ganas de tener una voz propia”, explicó. El disco fue, según su propia definición, “un experimento”: una obra atravesada por lo teatral que terminaría plantando algunas de las primeras semillas de aquello que muchos años después desarrollaría en República del Karma, su segundo álbum conceptual.

Crear para otros sin dejar de construir para sí mismo: su trabajo como director artístico

En el camino apareció otra faceta que terminaría ocupando un lugar central en su carrera: la dirección artística. No nació como un plan, sino como una necesidad. Mientras trabajaba en una producción en Tecnópolis, comenzó a involucrarse cada vez más en las canciones, la puesta y el vestuario. Aquella inquietud se convirtió progresivamente en un oficio. “Empezó como una necesidad de trabajo y luego me encontré con una reciprocidad con los artistas y una retroalimentación muy grande, porque a medida que hacía para ellos aprendía para mí”, señaló. Fueron entre tres y cuatro años hasta reconocer que allí también había un rol profesional que quería ocupar.

Actualmente es director artístico de Yami Safdie y Agustín Bernasconi, dos proyectos que define como muy distintos y con una personalidad propia. Su tarea, explica, no consiste en trasladarles su universo creativo: “Mi trabajo ahí no es poner mi universo o mis ideas desde mi perspectiva en el proyecto de ellos, sino afianzar su personalidad, mostrarla más, darle más herramientas de lo multidisciplinar para que ellos puedan ser la mejor versión de ellos mismos”.

Esa relación también terminó alimentando su propio camino. Guido acompañó a Yami durante su gira europea y abrió sus shows, una oportunidad que le permitió comenzar a mostrar frente a otros públicos un proyecto que durante mucho tiempo había mantenido en construcción. “Dirigirlos a ellos enriqueció mucho la mirada sobre mi proyecto”, reconoció.

República del Karma, su último álbum de estudio

Mientras construía universos para otros artistas, Guido nunca abandonó el suyo. Durante seis años trabajó en República del Karma, un álbum que no entiende únicamente como un conjunto de canciones, sino como el resultado del camino que atravesó durante ese período. “Representa un poco cómo me he construido en los últimos seis años, tanto como artista como persona”, explicó.

El concepto parte, además, de una interpretación personal del karma: no como algo negativo que llega para ajustar cuentas, sino como “nuestro presente basado en las decisiones que hemos tomado en el pasado”. Musicalmente, esa búsqueda tampoco responde a una única etiqueta. Pop, rock, trap y electrónica aparecen como herramientas para contar diferentes historias. “La música no entra como un género a defender o a representar, sino como una herramienta para contar un sentimiento, para expresar una idea”, sostuvo.

Construir una propuesta de esas características de manera independiente también explica por qué el proceso demandó tantos años. Guido tenía claro el universo que quería desarrollar, pero no siempre contó con los recursos necesarios para materializarlo. “El desafío que tiene siempre el independiente, y sobre todo también en Argentina, es poder hacer”, afirmó.

En esa dificultad también encontró una manera de medir su propio recorrido. No habla del éxito únicamente en términos de números, escenarios o resultados. “Para mí el resultado es poder materializar la obra, la idea que tengo en la cabeza”, resumió.

Después de seis años, esa idea finalmente tomó forma en República del Karma. Y aunque imagina festivales, un show propio en un arena o presentaciones en premios, evita pensar su carrera como una meta a alcanzar. “Para mí esto es un camino que me va a acompañar toda mi vida porque es una vocación. Entonces la llegada, la verdad, no existe como tal en mí”, reflexionó el artista en diálogo con MDZ.

Guido Morán abrió el show de Erick Brian en Vorterix.

Guido Morán abrió el show de Erick Brian en Vorterix.

Dónde se va a presentar Guido Morán

El artista estuvo encargado de abrir el show de Erick Brian, ex CNCO, en Vorterix. Su siguiente fecha será en diciembre, en el festival Pop Fest, que se llevará a cabo el sábado 5 de diciembre en Parque Norte (Av. Cantilo y Güiraldes, CABA).