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Qué es la "ociofobia", un miedo irracional que se agrava en vacaciones

Uno de los principales condicionantes de la ociofobia, el miedo irracional a tener tiempo libre, es el estrés y el impedimento de desconectar.

La “ociofobia” es el miedo que surge de la creencia de que el ocio es improductivo o un desperdicio, llevando a una necesidad compulsiva de estar ocupado, incluso en vacaciones.

La “ociofobia” es el miedo que surge de la creencia de que el ocio es improductivo o un desperdicio, llevando a una necesidad compulsiva de estar ocupado, incluso en vacaciones.

La “ociofobia” o “síndrome pre vacacional” es el miedo irracional a tener tiempo libre o no hacer nada. Una ansiedad que surge de la creencia de que el ocio es improductivo o un desperdicio, llevando a una necesidad compulsiva de estar ocupado, incluso en vacaciones.

Con agendas apretadas para evitar la angustia y el vacío, este síndrome es un fenómeno común en la sociedad actual impulsada por la productividad.

Vivimos en un mundo donde es difícil frenar. De esta manera, el tiempo libre que muchas veces esperamos, puede provocar estrés y angustia. Esto se debe al ritmo de vida acelerado en donde frenar de un día para el otro se convierte en una carga emocional.

“Cuando no hay agenda, cuando no hay tareas o demanda, aparece lo pendiente en relación a pensamientos y emociones”, explicó la licenciada en Psicología, Sol Rivera. Y agregó: “Comienzan a aparecer preguntas que venían tapadas por hacer actividades de manera constante. Entonces, el tiempo libre nos lleva a quedarnos a solas con nosotros mismos y si nuestra identidad está muy apoyada a la productividad, aparece un vacío“.

Sol Rivera psicóloga

Estrés y el miedo al tiempo libre

Sin duda, otro factor que influye es el estrés, porque a la persona estresada le cuesta transitar el aburrimiento; se le hace imposible disfrutar del momento presente. Por eso, para bajar el estrés es fundamental estar consciente del aquí y ahora. Aburrirnos es parte del desafío de poder conectar con el presente.

Entre los síntomas identificados con la ociofobia, se reconocen:

  • Ansiedad y culpa: sentir malestar, culpa o estrés al no estar haciendo algo "útil" o "productivo".
  • Necesidad de estar ocupado: llenar el tiempo libre con actividades continuas para no sentir la inactividad.
  • Dificultad para desconectar: incapacidad para relajarse, revisando constantemente el trabajo, mail, tareas futuras o los dispositivos.
  • Percepción negativa del ocio: considerar el descanso como un tiempo perdido o un error.
  • Llenarse la agenda sin espacios: organizar las vacaciones como si fueran una jornada laboral más.
Descansar no es un lujo, es una necesidad biológica, emocional y física.
Descansar no es un lujo, es una necesidad biológica, emocional y física.

Descansar no es un lujo, es una necesidad biológica, emocional y física.

¿A veces el cuerpo no puede parar ?

“A veces, el cuerpo es el principal informante en cuanto a nuestros sentimientos y vivencias. Y en algunos casos, la cabeza parece que frena y descansa, pero una parte de nuestro cerebro sigue en modo alerta”, explicó Rivera.

“Esto sucede porque nos acostumbramos a vivir de manera acelerada, con sensación de amenaza. Por esta razón, lo que nuestro cerebro prioriza es la supervivencia, y entonces vive en el modo control. Y no es que el cuerpo no quiera parar, sino que este comportamiento es involuntario”, aseguró la licenciada en Psicología.

Algunos consejos para combatirla son:

  • Entender que es necesario para la creatividad y la autoobservación, poder descansar.
  • Reducir la autoexigencia y permitir la improvisación.
  • Valorar actividades simples y disfrutar del presente sin agendas rígidas.
  • Introducir periodos de inactividad de forma progresiva. De a poco, con metas cortas.

“Descansar no es un lujo, es una necesidad biológica, emocional y física. Y no es necesariamente irse de vacaciones, es lo que se llama en neurociencia ´actividad de corte´. Se trata de poder conectar con uno mismo, cortar con las actividades cotidianas y sumar las placenteras; dormir sin culpa, el ´no hacer´ o hasta aburrirse. El descanso no es ausencia de productividad. Es una parte fundamental de nuestra salud mental y de nuestra productividad a largo plazo. Con un buen descanso, podremos volver a nuestras actividades con más presencia y mayor efectividad”, concluyó Sol Rivera, quien en las redes da consejos sobre este y otros síndromes en el Instagram @lic.solrivera.