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"Monitor yin yang" de Matías Duville, un camino de sal y carbón para representar dignamente a nuestro arte

Argentina mantiene su presencia de su arte en la Bienal de Venecia con una instalación de Matías Duville y financiamiento público-privado.


La participación del arte argentino en la Bienal de Venecia se remonta a comienzos del siglo XX. A lo largo de su historia, el país obtuvo reconocimientos destacados a través de artistas como Antonio Berni, Julio Le Parc y León Ferrari, cuyos premios consolidaron la proyección internacional del arte argentino dentro de una muestra que se ha constituido en el máximo trampolín para acceder a mercados globales.

El pabellón argentino se ubica en el sector del Arsenale, el antiguo complejo naval veneciano reconvertido en espacio expositivo. A diferencia de los Giardini —donde se concentran los pabellones históricos europeos—, este ámbito reúne a numerosos países con sedes incorporadas más recientemente. Nuestro espacio forma parte de ese tejido industrial recuperado y fue adaptado para exhibiciones contemporáneas tras la obtención (en 2013) de un comodato a largo plazo. Desde entonces, el espacio ha alojado proyectos de gran escala que aprovechan su condición arquitectónica abierta. Para la edición 2026, la representación oficial está a cargo de Matías Duville, con una instalación concebida como un “dibujo expandido”. El proyecto interviene el suelo del pabellón mediante carbón y sal (alrededor de 30 toneladas) generando una configuración de carácter topográfico.

El arte argentino de Venecia

La propuesta se inscribe en la práctica habitual del artista, centrada en la construcción de paisajes abiertos y en el uso de materiales elementales, trasladando el dibujo desde el plano hacia el espacio. Pero como novedad en “Monitor yin yang” Duville propone un sendero que atraviesa su obra por la que el público circula interviniéndola con sus huellas. A la par el título sugiere una dialéctica de opuestos (equilibrio, dualidad), traducida a materia. Otro aspecto novedoso de la participación argentina en esta ocasión, (que marca una diferencia respecto de etapas anteriores, en las que el financiamiento dependía en mayor medida del sector público) es la incorporación de financiamiento privado, proveniente de patrocinadores y apoyos externos en la presentación.

Anish Kapoor en el palacio Manfrin (J. Agote)

Anish Kapoor en el plaacio Manfrin

El contexto

Esta 61ª edición de la Bienal se organiza bajo el título “In Minor Keys”, con curaduría de la africana Koyo Kouoh (recientemente fallecida). La exposición central reúne a más de un centenar de artistas y propone un enfoque vinculado a cuestiones de ecología, memoria histórica y herencias culturales. Dentro de ese esquema, los pabellones nacionales —entre ellos el argentino— funcionan como presentaciones autónomas, integradas a la temática convocante con proyectos independientes. Inesperadamente esta edición presenta una situación institucional excepcional debido a la renuncia en bloque del jurado internacional, ocurrida en la etapa previa a la inauguración.

El episodio se vinculó con controversias en torno a la participación de determinados países (Rusia, por caso) en el contexto de conflictos internacionales. Como consecuencia no se realizó una ceremonia formal de apertura, que se hacía en La Fenice, y los premios tradicionales serán definidos por votación del público y entregados al cierre de la muestra. El heterogéneo conjunto de (como dijimos) 100 representaciones oficiales, de otros tantos países resultan imposibles de reseñar en esta breve nota. Cabe por gusto personal solo mencionar a la presentación paralela del británico de origen indio Anish Kapoor en el Palazzo Manfrin.

Matias Duville “Monitor yin gang” (galería Barro)

Matias Duville “Monitor yin gang”

En suma, la propuesta argentina de Matías Duville aparece muy dignamente vinculada a una línea de instalación material y espacial, menos orientada al impacto mediático directo y más cercana a la propuesta original de la curaduría.

* Carlos María Pinasco (con la colaboración desde Venecia de Jorge Agote).

carlosmpinasco@gmail.com