Lo condenaron por abuso pero zafó porque extraviaron el video del juicio
Es como el mal remate para una película de suspenso, aunque lamentablemente las consecuencias aquí son mucho peores. A.S, un hombre de Guaymallén, había sido condenado a 16 años de cárcel por el presunto abuso sexual de una chica con quien convivía. Lo acusaron de haber vejado a la menor a lo largo de una década. Pero ahora el proceso fue anulado porque se perdieron los videos con los fundamentos de la sentencia que había recibido el sujeto a través de una videoconferencia.
Tan increíble como suena. La Suprema Corte de Justicia de Mendoza se vio ante la encrucijada de validar una decisión sobre la que no existía registro u ordenar que se repitiera el proceso. Así que optó por esto último, indicando que se produjo un grave error técnico en las audiencias, que tuvieron lugar en épocas de pandemia y por lo tanto bajo la modalidad virtual.
Los registros se perdieron, o la persona que tenía que guardarlos "se colgó" y no los grabó. No se sabe todavía. Lo que sí es seguro es que la defensa de A.S interpuso un recurso contra la sentencia 1.245 y sus fundamentos, y con ello logró que los jueces Mario Adaro, José Valerio y Omar Palermo tomaran la decisión, "anulándose en consecuencia el debate, la sentencia y sus fundamentos" por "la inexistencia de los registros digitales".
Llama la atención que el material no haya quedado en forma escrita. Así las cosas, el imputado deberá enfrentar un nuevo debate: tendrá la chance de volver a defenderse. Y la situación seguramente despertará críticas, ya que por un error que roza lo bizarro el sistema pone a la supuesta víctima por segunda vez ante una instancia que suele ser traumática.
Años de sufrimiento
La denuncia contra A.S. señala que entre 2009 y 2019, en una casa ubicada en Rodeo de la Cruz (Guaymallén), el individuo convivía con una niña que por la época en que comenzaron las agresiones tenía sólo 8 años.
Cuando la mamá de la pequeña se iba a trabajar, el tipo abordaba sexualmente a la nena y le decía que "eso hacen los padres que aman a sus hijos" y que "si decía algo iba a dañar a su madre y a sus hermanos".
Una noche de septiembre de 2019, ella estaba durmiendo y el sujeto entró a la habitación...
La vida de ambos fue modificándose, hubo mudanzas y la menor creció. Pero -según la denunciante- A.S. seguía haciendo de su vida un infierno.
El 20 de setiembre del 2019, de madrugada, el acusado se acercó a la víctima -que estaba durmiendo en su habitación- y quiso volver a atacarla. Ella intentó gritar pero él le tapó la boca con las manos y le dijo "yo te quiero, por eso hago lo que hago".
Ahora A.S. está imputado por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la guarda y por ser cometido contra un menor aprovechando la situación de convivencia preexistente, en la modalidad de delito continuado, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal con similares agravantes; más corrupción de menores agravada por amenazas y abuso de autoridad, entre otros delitos.
Pero, eso sí, aún no está condenado. Las actuaciones deberán remitirse al Tribunal Penal Colegiado Nº 2 a fin de que se determine el juez que intervendrá en la realización del nuevo debate.
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