Muertes en Uspallata: la familia del acusado dice que es inocente y estas son sus pruebas

Muertes en Uspallata: la familia del acusado dice que es inocente y estas son sus pruebas

El padre de Fernando Figueroa afirma que el acusado tiene un tumor cerebral que lo vuelve inestable. Y asegura que su hijo no quiso matar a las dos personas que fallecieron tras el extraño incidente que se produjo durante la madrugada del viernes luego de un asado en la montaña. ¿Giro en la causa?

Facundo García

Facundo García

Hay dos cosas que Miguel, el padre de Fernando Figueroa (43), quiere subrayar. La conversación con MDZ rondará una y otra vez sobre esos dos asuntos, en medio de la angustia porque su hijo está tras las rejas y acusado de doble homicidio.

Fernando ha sido señalado por la muerte de Adela Rodríguez (46) y Cristian Ivars (45), luego de un asado que compartieron hace exactamente una semana en horas de la madrugada y en la montaña. Las dos víctimas fueron halladas con graves heridas, a medio camino entre Uspallata y Potrerillos. Ella estaba muerta y él falleció anteayer. Se esperan pericias forenses para tener certezas sobre qué fue lo que los mató.

Pero el padre del acusado responde que a) su hijo tiene un tumor en la cabeza y eso le causa cambios en el comportamiento, lo cual -según él- lo vuelve inimputable; y b) está seguro de que fue un accidente.

Figueroa está detenido.

Urgencias

Para entender su punto de vista, Miguel invita a recorrer su versión de los hechos. Dice que el jueves por la noche Ivars y Rodríguez llegaron en moto a la casa en la que viven Fernando y su esposa Jésica

"Ivars dijo que 'venían de gira' y le insistió a Fernando para que fueran a comer el asado a la montaña -sigue Miguel-. Él muchas ganas no tenía, porque a esa hora le gusta estar en casa con su hijo de 13 años. Sin embargo lo convenció".

Y allá fueron las dos parejas, montaña arriba. Ivars dejó la moto en casa de Fernando y se fueron en el auto que conducía este último.

"La esposa de Fernando, que es bastante ingenua, dice que en un momento de la cena en la montaña Ivars y Fernando se metieron en el coche y 'empezaron a aspirar una servilleta'. Este le debe haber ofrecido droga", conjetura Miguel.

Y el dato le resulta significativo porque, según revela, Fernando tiene un tumor cerebral. Eso hace que sufra cambios de ánimo y ataques de epilepsia.

"Si a eso le sumás las drogas, imaginate el estado en que se pone", añade el entrevistado. Como prueba, exhibe varios certificados. Algunos son de cuando Fernando tenía 17 años. Otro es de enero de 2020. En los dos se habla de un problema en la cabeza:

Una receta médica de enero 2020, en la que se le receta a Figueroa el antipsicótico Clozapina.
Un estudio de 1994 en el que se habla de los problemas de Figueroa.

"¿Sabés cuántas veces fui al hospital para que lo ayudaran?", se queja el padre, con bronca en los ojos. "Siempre había que pagar estudios carísimos. Al final no se pudo: el sistema de Salud lo abandonó".

Llamado

Miguel recapitula: "Como a las tres de la mañana del viernes 16 recibí un llamado. Era Fernando desde Uspallata. Lo noté muy alterado, me dijo que a él y a su esposa les había pasado algo grave y que le llevara nafta porque se le había acabado y estaba con el vehículo en una especie de huella".

(Nota: Fernando y Jésica se habían desplazado con el auto hasta Uspallata, y en ese instante estaban en una bajada sobre un tramo de tierra de la Ruta Provincial 52, cerca del barrio Las Bóvedas).

El padre sigue: "Le pedí la ubicación...pero después se les quedaron sin batería los celulares, tanto el de Fernando como el de Jésica, su esposa. Entonces agarré el auto y me fui para allá. Iba llegando y vi que había muchos policías...ahí me di cuenta de que era algo serio". 

Miguel destaca que Ivars, el fallecido, nunca le cayó bien. "Para mí era una persona problemática. Y según me contó mi hijo, cuando venían volviendo de la montaña, este Cristian se venía peleando con su pareja y con Fernando, incluso amenazando a su familia", dice.

"Él les dijo que bajaran y avanzó unos metros con el coche -sigue Miguel-. Pero después quiso volver a buscarlos y como no había nada de luz y tanto este hombre como su mujer seguían discutiendo y empujándose, no los vio y los atropelló".

Todo lo anterior, desde luego, está siendo investigado por la Justicia. Se analiza si Fernando tuvo consciencia de la situación, si sabía lo que pasaba y si tuvo alguna intención de dañar a Cristian y Adela.

Mientras tanto, hay dos cosas que Miguel, su padre, seguirá repitiendo: que su hijo tiene un tumor en la cabeza y que no tuvo la intención de matar. 

  • ¿Aportes? ¿Otra perspectiva? Puede escribir a fgarcia@mdzol.com
  • A continuación, la charla que tuvo MDZ con el detenido:
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