El "preso de la selfie" volvió a ser condenado, esta vez por extorsión

El "preso de la selfie" volvió a ser condenado, esta vez por extorsión

Brian Ezequiel Díaz Crespín se hizo conocido cuando en 2018 protagonizó una famosa fuga de Boulogne Sur Mer. Este lunes fue condenado por intento de extorsión: desde el penal amenazaba a una ex pareja. Le decía que si no pagaba las "cuotas", él publicaría fotos de ella en situaciones íntimas.

Facundo García

Facundo García

Brian Ezequiel Díaz Crespín (25) se hizo conocido cuando se fugó de la cárcel de Boulogne Sur Mer en 2018. Entonces su rostro apareció en los medios. Pero ese fue el preámbulo de otra escena, porque cuando Díaz Crespín fue apresado, uno de los policías que lo capturó se sacó una selfie con él que dio la vuelta al país. Pues bien: este lunes la historia de este preso tuvo otro capítulo. Tras un juicio abreviado, lo condenaron por intento de extorsión.

La víctima fue una ex pareja a la que el recluso amenazaba desde la cárcel, donde este verdadero personaje cumplía una condena de 8 años y 6 meses por causas anteriores. ¿Cuál era la presión? Él le decía que si no le daba plata, publicaría en las redes sociales algunas fotos "íntimas" que tenían a la mujer como protagonista.

La audiencia se hizo por videoconferencia. Y la defensa, representada por la doctora Carolina Debetta, llegó a un acuerdo con el fiscal Daniel Carniello. En consecuencia el juez Mauricio Juan hizo lugar a un "abreviado" en el que la extorsión se tuvo en cuenta solo en grado de tentativa

Según comentaron a MDZ fuentes allegadas a la causa, la nueva condena -de poco más de un año- se unificará con las anteriores para quedar en 9 años y 6 meses. Crespín saldrá de la cárcel recién en 2028.

Ex fugado

Según se sabe, el muchacho creció en el Barrio Corazón de Jesús (Maipú). Desde muy joven empezó a engrosar su prontuario, que cuenta con antecedentes por robo agravado y encubrimiento, entre otros asuntos.

Una vez lo apresaron y el policía se sacó una selfie con él sonriendo

Crespín se hizo conocido cuando en 2018 se robó tres pistolas 9mm cargadas que eran de los guardias y escapó de la cárcel. Más tarde, durante aquella madrugada, el personal del Servicio Penitenciario hizo una recorrida de control y los agentes se dieron cuenta de que el joven se había fugado

Crespín al ser recapturado. 

Pero se ve que le cuesta controlarse. A poco de escapar, Crespín fue apresado nuevamente porque quiso cometer otro robo. En aquel momento, uno de los agentes que lo aprehendió sacó el celular y se sacó una selfie en el que preso y policía se veían sonriendo, lo que le costó al efectivo una dura reprimenda.

Ahora la trayectoria de Crespín sumó otra condena. ¿Podrá reintegrarse a la sociedad esta vez?

 

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