Ataque al jubilado: se entregó otro asaltante y quedan 2 prófugos
Un segundo delincuente que era buscado por participar del asalto contra Jorge Ríos, el jubilado de 71 años que mató a uno de los ladrones que entraron a robar en su casa de la localidad bonaerense de Quilmes, se entregó hoy y sólo quedan dos sopechosos prófugos.
Se trata de un joven identificado como Martín Ariel Salto (27), quien quedó a disposición de la justicia luego de una serie de allanamientos y procedimientos realizados por la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes en las villas La Vera y Los Álamos de ese partido del sur del conurbano bonaerense.
“Estaba cercado, no tenía más lugares donde refugiarse y no tuvo otra alternativa más que entregarse”, indicó un jefe policial en diálogo con la agencia de noticias Télam.
Salto se entregó pasadas las 0.30 de esta madrugada en la sede de la DDI Quilmes y quedó a disposición del fiscal de la causa, Ariel Rivas, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 del departamento judicial Quilmes. Aún resta detener a otros dos sospechosos ya identificados, uno de ellos con el alias “NN Dibu”.
Uno de los prófugos fue liberado en abril pasado de una unidad carcelaria, en el marco del habeas corpus colectivo que permitió flexibilizar la salida de presos bonaerense por la pandemia del coronavirus.
Ayer fue detenido otro joven, identificado como Cristian Chiara (23), en el marco de uno de los allanamientos que se llevaron a cabo en Quilmes.
Ríos, quien se encuentra detenido con prisión domiciliaria por el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”, habló por primera vez con los medios y aseguró que "no nació para matar a nadie”, y que "no es un delincuente”, al tiempo que envió sus “condolencias totales” a la familia del ladrón muerto.
El hecho se registró el viernes pasado, cerca de las 5, cuando los ladrones ingresaron por tercera vez en la misma noche a robar a la vivienda de Ríos, ubicada en Ayolas al 2757, en Quilmes Oeste.
El jubilado fue sorprendido mientras dormía y fue golpeado e intimidado por los asaltantes con un destornillador mientras le exigían dinero, y en ese momento extrajo una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros de su propiedad y les efectuó al menos seis disparos que los hizo huir de inmediato.
En las imágenes de las cámaras de seguridad se ve que uno de los ladrones, luego identificado como Franco Martín Moreyra (26), quedó rezagado del resto de la banda porque estaba herido en un tobillo y trató de huir renguenado hasta que cayó a la vuelta de la esquina. En los mismos videos se ve que Ríos salió armado de su casa y alcanzó a Moreyra y lo pateó y lo revisó. La Fiscalía cree que fue en ese momento cuando el jubilado le disparó en el pecho y por eso lo imputaron por "homicidio agravado por el uso de arma de fuego".


