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Jubilado mató a un ladrón y vive un verdadero calvario: lo imputaron por homicidio y lo amenazan de muerte

Jorge Adolfo Ríos (70) abatió a un delincuente que ingresó a robar a su vivienda. Un fiscal lo imputó por "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego" y pidió su detención. Sus familiares recibieron amenazas de muerte en las últimas horas.
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El jubilado Jorge Adolfo Ríos (70) vive un verdadero calvario tras matar a uno de los ladrones que ingresaron a su casa y le propinaron una brutal paliza para robarle en la localidad bonaerense de Quilmes.

El fiscal Ariel Rivas (UFI N° 1 de Quilmes) lo imputó en un principio por legítima defensa privilegiada, que luego cambió a abuso de la legítima defensa y finalmente a "homicidio simple, agravado por el uso de arma de fuego". El fiscal ordenó la detención del jubilado y el juez de Garantías N° 2, Martín Nolfi, le otorgó el arresto domiciliario.

La Justicia consideró que cuando el hombre le disparó en el pecho a Franco "Piolo" Moreyra (26), el asaltante se encontraba "en un estado de total indefensión" y "ya no representaba ningún peligro" porque estaba sentado en la vereda por una herida en una pierna.

Todo ocurrió el viernes a la madrugada. Tres veces entraron los ladrones a robarle. Primero robaron unos cables del garaje, a las 2. Una hora y media más tarde volvieron a aparecer para llevarse una bicicleta y una cortadora de pasto del lavadero. La última, a las 5, Ríos había prendido las luces y la tele, para estar alerta, cuando cinco asaltantes se metieron. El jubilado tomó una pistola calibre 9 milímetros con la cual se defendió del robo. Los delincuentes amenazaron con un destornillador al jubilado y Moreyra lo revoleó contra el piso y le lastimó la cabeza.

Afuera fue la pelea cuerpo a cuerpo con Moreyra. "Tirate el piso, no hagas que te tire", le advirtió Ríos. Pero "Piolo", integrante de la hinchada de Quilmes, se le arrojó encima y lo atacó. Allí creen que el jubilado disparó por primera vez. Luego lo persiguió hasta unos 60 metros de su casa y, en medio de otro forcejeo, lo baleó en el pecho, según quedó registrado en las cámaras de seguridad.

Los familiares del jubilado denunciaron que recibieron amenazas de parte de los familiares de Moreyra. "Nos dicen que ya se la van a cobrar", se lamentaron.

El abogado de la familia, Marino Alejandro Cid Aparicio, lamentó la decisión tomada por el fiscal que imputó al jubilado por un delito cuya pena mínima es de 10 años y cuatro meses de prisión.

"Esto es un error judicial, no han hecho la evaluación correcta desde la fiscalía de lo que ha pasado. El único que estaba en estado de indefensión era este pobre hombre, rodeado por cinco barrabravas del club Quilmes. No lo mataron de milagro los delincuentes, no queremos que lo mate la Justicia", aseguró en diálogo con Clarín.

Según indicó, los cuatro cómplices de Moreyra escaparon "en un Fiat con los colores del club Quilmes (la carrocería blanca y el capó negro) y no llegaron a rescatar al ladrón que estaba caído porque justo se interpuso otro auto que pasó". Además, se manifestó extrañado de que el mismo sábado hayan cambiado tres veces la calificación de la causa.

Cid Aparicio pidió la excarcelación extraordinaria del jubilado en base a sus problemas de salud y su edad (cumplió 70 años en enero). Este lunes, el Juzgado de Garantías N° 2 decidió otorgarle el arresto domiciliario, por lo que en las próximas horas podrá irse de la comisaría novena.