Violencia policial en cuarentena: radiografía de muertes y denuncias de hostigamiento

Violencia policial en cuarentena: radiografía de muertes y denuncias de hostigamiento

La difusión de un violento allanamiento ocurrido en Chaco volvió a poner en discusión el rol de las fuerzas de seguridad y los límites al uso de la fuerza. Durante la cuarentena, ocurrieron al menos 5 muertes violentas que involucran a policías provinciales y federales.

José Giménez

La difusión de un video que muestra un violento operativo policial en la localidad de Fontana, provincia de Chaco, volvió a poner en discusión el accionar  de las fuerzas de seguridad durante el aislamiento obligatorio decretado por el Gobierno nacional por la emergencia declarada ante el avance del nuevo coronavirus.

El video, publicado el 1º de junio último, tiene más de 3 millones de visualizaciones y fue replicado 67 mil veces. Allí se ve cómo un grupo de policías, algunos de ellos de civil, irrumpen en una vivienda y golpean violentamente a sus ocupantes hasta reducirlos y esposarlos. La Secretaría de Derechos Humanos de Chaco indicó que el hecho ocurrió en el barrio Banderas Argentinas, de Fontana, y que los efectivos policiales, pertenecientes a la Comisaría 3ra de esa localidad, entraron “sin orden de allanamiento”, detuvieron a 4 personas y agredieron a una mujer, “tirando balazos con posta de goma y de plomo”. 

En tanto, el Ministerio de Seguridad provincial anunció “el inmediato apartamiento de sus funciones” de los policías que intervinieron. El presidente Alberto Fernández celebró la decisión y reconoció que “debemos trabajar más profundamente en una problemática que es una deuda de la democracia”.

Este episodio se suma a otros que ocurrieron durante la cuarentena, y que en algunas ocasiones terminaron con la muerte de las víctimas. El caso más reciente es el de Luis Espinoza, un trabajador de 31 años que fue detenido por la policía cuando circulaba por el paraje El Melcho, en Tucumán. Tras permanecer una semana desaparecido su cuerpo fue hallado a 100 kilómetros del lugar de detención, en un acantilado de la provincia de Catamarca. Tenía un disparo en el pecho, que según las pericias salió de un arma policial. 

Como el de Espinoza, la Justicia investiga otras 2 muertes en San Luis. Ambos casos ocurrieron a 160 kilómetros de distancia, y tienen características similares. Magalí Morales fue detenida el 5 de abril último en Santa Rosa de Conlara, acusada de violar la cuarentena. Dos días después apareció ahorcada en la celda de la comisaría donde había sido alojada. 

Unas semanas después, el 24 de abril último, un joven de 16 años que fue demorado porque presuntamente había violado la cuarentena, fue hallado sin vida en una celda de la comisaría de Atención de la Niñez, Adolescencia y Familia de Villa Mercedes, aparentemente ahorcado con su propia remera. La familia reclamó por “la ausencia de cumplimiento de protocolos y recaudos legales” en la realización de las pericias sobre el cuerpo del menor.

En la provincia de Buenos Aires también se encuentran bajo investigación 2 muertes de jóvenes que involucran a policías. La primero de ellas ocurrió el 24 de mayo y tuvo como víctima a Alan Maidana, quien recibió un balazo mortal cuando salía de un cumpleaños con amigos en la localidad de Berazategui. Según los testigos del hecho, un oficial de la Policía Federal disparó cuando un integrante del grupo arrojó una botella contra el patrullero. La Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia denunció lo ocurrido y asesora a la familia de la víctima.

En tanto, el 30 de mayo último en Isla Maciel, partido de Avellaneda, otro agente de la Policía Federal mató de 18 balazos a un joven que aparentemente quiso asaltarlo luego de acordar venderle una consola de videojuegos. Voceros del ministerio de Seguridad indicaron a Chequeado que el efectivo está detenido por “homicidio agravado” y que se inició un sumario administrativo para exonerarlo de la fuerza.

Denuncias de hostigamiento

Además de estos casos, durante la cuarentena se registraron varias denuncias de violencia policial en operativos o detenciones producidas en los controles de cumplimiento del aislamiento obligatorio. 

La Defensoría General de la Ciudad de Buenos Aires informó que patrocina 28 denuncias de violencia institucional ocurridas en territorio porteño entre el 24 de marzo y el 12 de mayo últimos. Los informes señalan que “las consultas presentan un patrón común, reflejado en la falta de justificación legal por parte de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires al solicitar que se deje de realizar la conducta de circular por la vía pública de mal modo o excediendo el margen de su actuación”. 

Uno de los casos que se destaca es el de 2 mujeres que habían asistido, junto a 2 menores de edad, a realizar una denuncia a la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de la Nación. Según consta en la presentación, una de las víctimas denunció que un policía las hostigó por circular en la calle. “Me dijo que ‘los problemas con mi marido los arreglara yo en mi casa, pero que no se podía salir en cuarentena’, que además poníamos a las nenas en peligro porque caminábamos por la calle”, aseguró.

Otro caso que cobró notoriedad en los primeros días de la cuarentena fue el de 3 agentes de Gendarmería Nacional que fueron pasados a disponibilidad luego de que se difundiera un video en el que se ve cómo obligan a dos jóvenes de la Villa 1-11-14 a caminar en cuclillas y con las manos en la cabeza por incumplir la cuarentena.

En la Provincia de Buenos Aires, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) denunció que en los primeros días de la cuarentena se produjeron 15 hechos de violencia policial “que afectaron al menos a 40 víctimas”. Frente a ello, el organismo le envió una carta al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, en la que enumera los casos denunciados y le pide “mayor control sobre el accionar de las fuerzas de seguridad y que se investiguen y sancionen estos hechos de torturas o malos tratos”.

De los casos denunciados, 2 fueron viralizados en las redes sociales. El primero de ellos ocurrió en Isidro Casanova, en La Matanza, el 25 de marzo, y quedó registrado en un video en el que se ve a 7 hombres haciendo flexiones de brazos y saltos de rana bajo la orden de unos policías, quienes los habían encontrado caminando por la calle. 

En tanto, en Avellaneda, el intendente Jorge Ferraresi (Frente de Todos) denunció a 2 policías locales por hostigar a 2 niños en aparente situación de calle, que se encontraban revolviendo la basura. Fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense indicaron a Chequeado que los agentes que intervinieron en ambos hechos (10 en total) se encuentran “desafectados y sumariados”.

Frente a los primeros casos de violencia institucional denunciados en el marco de la cuarentena, el Ministerio de Seguridad de la Nación envió a los titulares de todas las fuerzas de seguridad federales un protocolo con recomendaciones a la hora de realizar los procedimientos de identificación de las personas que circulan en la vía pública. 

El ministerio que conduce Sabina Frederic indicó a Chequeado que recibió 27 denuncias por casos de violencia que involucran a efectivos de fuerzas federales, que tuvieron como víctimas a 68 personas. A raíz de ello, 6 efectivos fueron pasados a disponibilidad, mientras que el resto de los episodios “están siendo investigados en los sumarios administrativos de las fuerzas con el control del Ministerio”.

Entre 2012 y 2018, durante el segundo mandato presidencial de Cristina Fernández de Kirchner y los 3 primeros años de Mauricio Macri, 371 personas fueron asesinadas por efectivos de la Policía Federal, según datos oficiales obtenidos por Chequeado a través de un pedido de acceso a la información pública al Ministerio de Seguridad de la Nación. El año donde más muertes hubo corresponde a ese gobierno: fue en 2014, con 87 asesinatos.

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