El extraño asesinato del hombre que debía gobernar Corea del Norte
Desde la madrugada de este martes -y luego de que la información se disparara por cadenas de noticias estadounidenses- el mundo está atento a lo que pueda ocurrir con el líder norcoreano Kim Jong-un. Según algunos reportes, el mandatario está en grave estado después de una operación. Pero la incógnita persiste. En cambio no existen dudas sobre la situación de su hermano mayor, que en teoría era el "heredero natural" del gobierno y terminó sus días envenenado en un aeropuerto de Malasia.
En realidad, Kim Jong-nam era medio hermano de Jong-un. Se lo consideraba el sucesor más probable del papá de ambos, Kim Jong-il, quien gobernó Corea del Norte entre 1994 y 2011. Pero en 2001 Jong Nam fue arrestado en Tokio porque intentó ingresar a Japón con un pasaporte falso. Al retenerlo, contó que "quería conocer Disney", en referencia al parque de diversiones que la empresa tiene en tierras niponas.
Ese y otros incidentes significaron su caída en desgracia. En tanto, Jong-un -el actual líder- subía escalones en la carrera sucesoria. Las presiones aumentaban, y así es como en 2003 el hermano mayor decidió exiliarse. Y no solo eso: según se supo después, habría tenido contactos con la inteligencia estadounidense. Una hipótesis es que Jong-nam revelaba las internas palaciegas de Corea a cambio de que los norteamericanos le dieran dinero.
¿Tigresas de la Malasia?
El 13 de febrero de 2017 le llegó el final. Cuando Jong-nam caminaba por un aeropuerto de Malasia, la indonesia Siti Aisyah -que por entonces tenía 25 años- lo abordó por detrás y le roció la cara con un aerosol que contenía VX, un arma química prohibida internacionalmente.
Como se ve en los videos, Jong-nam intentó pedir ayuda al personal sanitario. Pero el mal ya estaba hecho. Caminaba sin saber que su suerte estaba sellada y murió minutos después.
Al ser detenida por la Policía malaya, Aisyah declaró que ella junto a la vietnamita Doan Thi Huong habían sido contratadas para "hacerle una broma de televisión" a Jong-nam. Por el "acto" les habrían pagado 90 dólares a cada una, sin aclararles lo que contenía el aerosol. "Pensamos que era aceite para bebés y que se trataba de un chiste", alegó la imputada.
Al principio se sospechó que las mujeres eran sicarias de alto nivel. Más tarde creció la hipótesis de que en realidad eran dos perejilas. Ambas fueron liberadas al poco tiempo, sin que se conozcan pistas sobre los autores intelectuales del homicidio.
De todas maneras, las noticias que rodean a Corea del Norte siempre tienen eco en Occidente, ya que ese país forma parte de lo que Estados Unidos considera históricamente como el Eje del Mal. Y en años de elecciones -como el 2020- el antagonismo suele tensarse: la paranoia se imbrica con las noticias, el espionaje con la novela policial y las estrategias electorales con la geopolítica.