Juicio por Alan Villouta: las fotos que complican a Verdenelli

Juicio por Alan Villouta: las fotos que complican a Verdenelli

El debate de esta mañana sacó a la luz testimonios que desafían lo dicho ayer por los peritos. El momento más caliente llegó cuando se exhibieron imágenes que comprometen al empresario, quien atropelló al joven y siguió camino sin siquiera detenerse.

Facundo García

Facundo García

Como si estuviera guionado por algún autor de suspenso, el segundo día del juicio por la muerte de Alan Villouta (21) contrastó fuertemente con el primero, y ahora nadie puede anticipar cuál será la sentencia. Así como en la mañana de ayer dos peritos dieron interpretaciones favorables a Alejandro Verdenelli (46), hoy los agentes de Policía Científica presentaron otras perspectivas sobre el accidente que le costó la vida a Alan el 26 de agosto de 2017.

El momento más caliente de la jornada fue cuando declaró el subcomisario Marcelo Rosales, que coordinó las acciones de los efectivos poco después de que se produjera el accidente. Rosales recordó que cuando llegó al tramo del Acceso Sur donde habían atropellado a Alan -justo frente a La Barraca Mall- vio carteles que decían "máxima 40", a lo que se sumaban tachos para indicar la reducción de los carriles, ya que por aquel entonces se realizaban refacciones.

Alejandro Verdenelli (derecha) acompañado por su abogado, Eduardo de Oro.

Y ahí se inquietó la defensa, porque para apoyar el testimonio de Rosales, la fiscalía y la querella solicitaron que se proyectaran algunas fotos del lugar que tomó la policía por aquella época. Ante esto, el abogado defensor Eduardo de Oro se opuso rotundamente, aduciendo que no se trataba de pruebas propuestas de modo explícito durante la instrucción. Sin embargo, el Tribunal consideró que las imágenes eran parte del expediente y dio vía libre.

Lo que mostraban las fotos era una clara señalización varios cientos de metros antes de La Barraca. Había tachos y carteles para reducir la velocidad "por obra en construcción" por lo menos desde calle Rodríguez Peña, muchísimos metros antes de donde Verdenelli atropelló a Villouta. En el sector de la colisión también se veían tambores precautorios. Estos registros refuerzan la hipótesis de que el acusado ingresó a la zona del accidente con exceso de velocidad, conduciendo de manera imprudente.

Al tiempo que se exhibían las imágenes, Verdenelli movía levemente los pies y -de a ratos- escondía el rostro entre las manos.

Otros testigos

Al testimonio de Rosales se sumaron el del oficial Gustavo Gabriel Micha, licenciado en Criminalística y técnico en Accidentología Vial que llegó al sitio poco después de la tragedia. "De acuerdo a mi experiencia profesional -dijo Micha- el vehículo tiene que haber venido a alta velocidad. Más de 80 seguro".

Tras el impacto, el cuerpo de Alan Villouta fue arrojado a más de 15 metros del punto de impacto con la camioneta Porsche Cayenne que conducía Verdenelli. Para los peritos que expusieron el lunes, Roitman y Dawbarn, ese dato es compatible con una velocidad de entre 60 y 75 kilómetros para el vehículo. Sin embargo, Micha expresó cierta reserva sobre la posibilidad de un cálculo tan preciso. "El atropello fue por un costado, lo que se denomina 'atropello esquinado'. En esas situaciones, yo no recomendaría recurrir a esos cálculos porque el margen de error es muy grande".

La oficial Soledad Estrella, por otro lado, describió cómo habían quedado trozos de la piel y la ropa de Alan incrustados en la camioneta de Verdenelli. "Había restos de material desde la parte de adelante hasta la puerta, y este tipo de rastros solo queda cuando ha habido un impacto fuerte", explicó la policía. Otro agente que también revisó el rodado, Manuel Alejandro Algañaraz Quiroz, compartió más o menos las mismas apreciaciones.

Voces

El padre de Alan, Andrés Villouta, arremetió contra los peritos que declararon ayer y que dieron una visión muy favorable al imputado. "Con los elementos de hoy se pudo apreciar cómo estos señores estaban diciendo cualquier cosa, a diferencia del trabajo que hicieron la Policía Científica y el Fiscal de Instrucción Carlos Torres, que yo siempre consideré excelente".

Villouta padre se enfureció al recordar que el martes los peritos hasta llegaron a sugerir que la camioneta había embestido a Alan pero a la vez "Alan había embestido a la camioneta". "Hoy escuchamos más teorías insólitas por parte de la defensa, como que el conductor pudo haber confundido a Alan con una bolsa de dormir", reclamó el hombre. 

El empresario Alejandro Verdenelli está acusado de homicidio culposo agravado por conducción imprudente y antirreglamentaria, una figura con penas mucho menores que el homicidio simple con dolo eventual que gravitaba sobre él al principio de la investigación. En los próximos días se espera que haya sentencia.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?